Permitámonos sentir…

Permitámonos sentir, permitámonos que ese dolor nos desgarre por dentro, permitámonos y unámonos a ese dolor, porque en ese sentirlo está la sanación.
Siento mi dolor, lo permito, permito el desgarro, lo lloro, lo siento… me sumerjo, más allá de la rabia, de la frustración hay tristeza e insatisfacción y más allá de la tristeza hay amor.
Lloro mi tristeza, la siento, la abrazo y me uno a ella. Y más allá de mi tristeza está mi paz, está mi sanación.
La dicha de saber que la vida tiene planes mejores para mi de los que yo puedo elegir desde mi ego.
Descanso en ese espacio de quien se sabe uno con la vida y sabe que no puede perder nada, la energía no se pierde se transforma de modo que permito la regeneración en una experiencia más bella y vibracionalmente más amorosa y poderosa.
Agradezco la experiencia que me lleva a sentir mi dolor una vez más, ahora siento mi dolor.
Siento mi dolor, lo permito, me fusiono con él, lo abrazo y me sano.
Restituyo la paz en mi corazón.
-Covadonga Pérez-Lozana-

GUERREROS DE MIERDA…

Algunas veces, a pesar de tus mejores esfuerzos e intenciones, a pesar de tu increíble ‘progreso espiritual’, simplemente te sientes como una mierda. Entonces… ¡siéntete como una mierda! ¿Cuál es el problema, realmente, cuando te sumerges sin temor alguno en el corazón de esa experiencia única? ¡Siéntete como mierda, pero conscientemente! ¡Sumérgete en ella, conscientemente!

Y descubre que ‘sentirte como mierda’ puede ser el sentimiento más espiritual de todos, una nueva (y sumamente mal interpretada) puerta hacia la gracia, tan sagrada como la alegría más profunda, tan llena de vitalidad como la creación de un universo. Sin auto-compasión, sin drama, sin justificaciones, sin búsqueda; sólo un crudo y roto corazón, una nueva herida re-abierta al amor, sin ningún deseo de escapar. Tú forjas una nueva espiritualidad con tu valor de permanecer en ese sitio de confusión, imbuyendo la tristeza con tu brillante luz.

Tal vez esto salvará al mundo: hermanos y hermanas los suficientemente valientes como para sentir esta mierda con toda consciencia, sin adormecerse a sí mismos o tratar de evitar el dolor. Guerreros de mierda. ¡Vaya guerreros!

Comencemos una revolución.

– Jeff Foster –

Y de pronto la vida te detiene…

Y de pronto la vida te detiene, te “sienta” porque quiere hablar contigo y no le has hecho caso.
Y te habla, te platica… Te recuerda cosas que tal vez habías olvidado.
Y te abraza…
Y en ese abrazo te recuerda que tan solo has venido a vivir.
No a luchar, no a salvar, no a pagar ninguna deuda…

Solo a vivir