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Propuesta nutricional-emocional para tratar trastornos alimentarios

Perder peso parece sencillo: comer menos y hacer más ejercicio. Pero ¿por qué es tan difícil para mucha gente?

Por Claudia Duran*

Es innegable la existencia de vínculos entre los rasgos de la personalidad y los hábitos que pueden conducir a la obesidad y otros trastornos alimentarios. Las partes del cerebro que controlan las emociones y la respuesta al estrés también gobiernan el apetito.

Si podemos entender cómo la personalidad contribuye al aumento de peso, podremos desarrollar técnicas que ayuden a las personas a lidiar con ello.

Las personas con gran tendencia a la neurosis —tendencia de experimentar emociones negativas fácilmente— y bajos en diligencia, o en ser organizados y disciplinados, tienen mayores probabilidades de sufrir de sobrepeso u obesidad. La impulsividad también es determinante: las personas dentro del 10% superior en este rubro pesan mas que aquellas en el 10% más bajo. Aquellos menos afables son los más propensos a ganar peso con los años.

Varios rasgos de la personalidad y patrones de comportamiento predisponen a las personas a subir de peso, a veces sin saberlo:

El búho: Usualmente carecen de horas de sueño, lo que reduce sus niveles de leptina, la hormona que indica saciedad, y eleva la ghrelina, la hormona que incita el apetito, sobre todo de alimentos altos en carbohidratos y calorías.

Incluso una pérdida de sueño reducida puede hacer que personas saludables procesen el azúcar como si fueran diabéticas.

Los búhos también tienden a saltarse el desayuno, o dormir durante aquél, perdiendo una oportunidad clave de echar a andar su metabolismo desde temprano, y a menudo comen hasta altas horas de la noche.

Ayuda: No consuma cafeína después del mediodía; use poco las luces, la televisión y otros aparatos eléctricos por la noche y programe citas ineludibles muy temprano. O simplemente clausure la cocina a las 9 p.m.; quedarse despierto hasta tarde podría perder su atractivo.

El adicto al estrés: Las personas competitivas y que trabajan bajo presión de tiempo dan la impresión de tener mucha energía, pero lo que los impulsa internamente son la adrenalina y la cortisona. Esas hormonas de estrés producen ráfagas de energía en carreras contra el reloj, pero también pueden causar problemas de salud, incluida la obesidad.

La cortisona estimula un químico cerebral llamado neuropéptido Y, que incrementa el antojo de carbohidratos. También hace que el cuerpo produzca insulina en exceso y acumule grasa, particularmente en el abdomen, aumentando el riesgo de diabetes, problemas cardíacos, embolias y otras enfermedades. La gente que se siente crónicamente estresada a menudo utiliza el alimento para obtener energía y racionaliza que se lo ha ganado.

Ayuda: una de las mejores formas de quemar el exceso de cortisona es el ejercicio. Y casi todo lo que lo distrae y relaja sirve como recompensa.

El multifacético: Las personas que habitualmente trabajan, leen, conducen, ven televisión o hacen cualquier cosa mientras comen a menudo terminan ingiriendo más alimentos de lo que se dan cuenta, ya que cualquier cosa que los distrae de la comida tiende a hacerlos consumir más sin saberlo.

Ayuda: registre todo lo que come por varios días, o fotografie los platos que ingiera; después comprométase a comer siempre sentado, dándole al alimento toda su atención. Mastique despacio. Evalué su nivel de saciedad con cada bocado. Es muy probable que consuma menos sin tener que someterse a una dieta.

El generoso: Las personas que constantemente ponen las necesidades de otros por encima de las suyas terminan agotados emocionalmente y buscan consuelo en la comida. El alimento está a la mano, no requiere de molestar a otros y promete confort y amor. Pero porque realmente no llena el vacío emocional, este tipo de personas siguen comiendo más y más.

Ayuda: identifique sus anhelos frustrados y encuentre nuevas formas de cuidarse a sí mismo. Desfogar emociones desagradables escribiendo en un diario o hablándole al espejo ayuda a difuminarlas más rápido que la comida.

El perfeccionista: Los perfeccionistas a menudo emplean el alimento como medio para aliviar la presión y muchos se someten al fracaso por fijarse metas imposibles de peso y de figura y a menudo está en la raíz de la anorexia, la bulimia, y la comilona.

Ayuda: fíjese metas realistas; busque progreso, no perfección.

Desde este tema de la personalidad y las emociones surge la propuesta nutricional-emocional de tratamiento de la obesidad, el sobrepeso y otros trastornos alimentarios en que se estimula al paciente a descubrir los sentimientos y emociones que lo acercan a la comida como modo de encontrar alivio y recompensa al desagrado, la moletia y la incomodidad generadas por situaciones historicas y actuales en sus vidas, disparadoras de sentimientos (ansiedad, angustia, tristeza, depresion, frustracion, bronca, preocupacion) 

Cuando el paciente se permite conocer lo que le sucede se esta empezando a conocer a si mismo, situacion que le permite comenzar un proceso de cambio, acompanado del profesional que con su contencion, y ayuda le permitira lograr su meta

* Dra. Claudia Durán – Medica Especialista en Nutrición – M.P.: 16404 – M.N.: 73561     

    La Plata: 0221-155249710 – (40 y 25)

     

    Capital Federal  (CABA):   011-1538738464  – Caballito (Acoyte y Avellaneda)

      

   claudiaduran@nutrime.com – ccduran@intramed.net

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Placer por la comida & pérdida de peso.


Nacemos con derecho a comer rico, más allá de los kilos que tengamos e inclusive teniendo sobrepeso. Es imposible privar a las personas de un grupo de alimentos, ya sean hidratos o  grasas,  porque es  peligroso para la salud

Dra Claudia Durán*

La propuesta es  un acercamiento más amistoso a la comida, considerando al alimento como uno de los placeres de la vida, que no debe limitarse ni prohibirse, sino por el contrario equilibrarse y combinarse con otros elementos como la actividad física.

Nacemos con derecho a comer rico, más allá de los kilos que tengamos e inclusive teniendo sobrepeso, como principio de todo plan alimenticio. 

Es, justamente, ejerciendo el libre albedrío que podemos elegir comer rico y en porciones saludables, pero sin que la justificación para esa acción sea el “no puedo” sino pensando: “no es mi última comida y por lo tanto no tengo que matarme sino alimentarme para estar sano y tener un cuerpo cómodo”. Debemos mentalizarnos en que el objetivo de un plan de alimentación es perder peso pero sobre todo mantener esa situación sin pasar hambre porque, ¿quién quiere pasar hambre siempre?”

Llegó el momento de volver al sentido común. Somos muchos los que pensamos que tanto los medios como algunos profesionales contribuyen a instalar una idea negativa sobre las dietas, que está muy ligada a la prohibición, la abstinencia y el hambre”. Salgamos entonces del silencio cómplice.

Desafiar al modelo que nos imponen, sumamente diseccionado a lograr la perfección de la mujer mediante dietas que no sólo son peligrosas, sino que además conducen principalmente a la frustración, al estrés y a la reganancia de peso, ya que es posible perder peso y mantener ese estado sin renunciar al placer de la comida“.

Claves de un plan saludable

Existen cuestiones que no pueden faltar a la hora de encarar un plan de alimentación saludable con el objetivo de perder algunos kilos, tengamos  en claro que  hay que cambiar la relación con la comida, pero también con la actividad física y con la alimentación en general. La pérdida de peso debe ser el resultado de cambiar, no el objetivo.

Sacar al alimento de ese lugar de ilícito en el cual lo pusieron. Hay que reubicarlo en el casillero de la nutrición y el placer. La comida, además, debe volverse sabrosa y sobre todo cotidiana, porque de esa manera disminuye el deseo y el descontrol, ya que evitando la prohibición, disminuyen las ganas incontrolables de comer algo, comúnmente asociadas al hecho de “no poder”.

Debemos tener sumamente claro que es imposible privar a las personas de un grupo de alimentos, ya sean los hidratos o los lácteos. Esto es terriblemente peligroso porque al demonizar determinados alimentos, estamos negando salud.

La costumbre de privarse o medirse con la comida durante un tiempo o con un objetivo específico como puede ser una fiesta, hace caer luego en el descontrol.

Cuando yo me cuido y me cuido hasta que tengo una salida o ya me entró la ropa que me quería poner, después -casi indefectiblemente- vendrá el atracón. Y así, al ver que la metodología dio resultado, caemos en un círculo vicioso de abstinencia y excesos que nos lleva al modelo de dieta extrema que estamos tratando de erradicar en la cual, principalmente, se reducen muchísimo las calorías y se eliminan los hidratos.

Para lograr cuidarse en la alimentacion es fundamental trabajar las emociones que nos vinculan con la comida y poder de ese modo descubrirlas, conocerlas y acceder al modo particular de responder en cada uno de nosotros… es el modo que nos permite perder peso asociando mente con cuerpo que adelgaza… es la manera de ver la pelicula completa, en su comienzo cuando hay kilos que nos molestan, pasando por el proceso de adelgazamiento hasta estar delgados al final de esa pelicula e identificados con la imagen que nos devuelve el espejo.

Asi no se recuperan los kilos perdidos, ya que el cuerpo una vez delgado, no necesita ir en busca de la mente detenida en otro punto, porque fueron juntos en el proceso, y esto se logra  mediante el analisis de sentimientos y emociones (ansiedad, tristeza, angustia, preocupación, temores. bronca) que van apareciendo en el transcurso del adelgazamiento.

* Dra. Claudia Durán – Medica Especialista en Nutrición – M.P.: 16404 – M.N.: 73561     

    La Plata: 0221-155249710 – (40 y 25)

     

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Prepara tu Leche de Alpiste Casera (ayuda a luchar contra la obesidad)

La leche de alpiste es una de las leches vegetales que se ha puesto de moda.
Es importante que sea alpiste para consumo humano. Lo ideal es comprarlo en herbolarios.
Los beneficios de la leche de alpiste son los siguientes:
• La leche de alpiste tiene un alto contenido en proteínas vegetales.
• La leche de alpiste es muy refrescante y diurética.
• Ayuda a la eliminación de grasas, por lo que es muy recomendable para luchar contra la obesidad y la celulitis.
• Muy bueno para ayudar a eliminar líquidos.
• Su consumo es recomendable en casos de diabetes.
• Ayuda a reducir el colesterol.
• Es muy aconsejable el consumo de la leche de alpiste en caso de gota, edemas y úlceras de estómago.
• Es un potente antioxidante, ayuda a retrasar el envejecimiento.

BLOG: http://ecoidalia.blogspot.com