Archivos

EL MESÍAS.

“Enamórate del desastre de tu vida: los sueños destrozados, las promesas rotas, las tristezas y alegrías inesperadas, todos esos mañanas esperados que nunca llegaron, todos esos hermosos planes que nunca se hicieron realidad.

Santifica el desorden de tu vida, este momento de existencia salvaje, incontrolable, no planificado e inesperado. Dignifícalo con tu amorosa atención, tu gratitud.

Porque si amas el desorden lo suficiente, te convertirás en un Mesias. (mess-iah). “.

– Jeff Foster-

SÉ AMABLE CON EL MIEDO.

Sé amable con el miedo. Es un hijo de lo desconocido. Ha viajado años luz para encontrarte.

No tengas miedo de sentirlo completamente. No te hará daño. Deja que se acerque, deja que te penetre si es necesario.

Siente su vitalidad, su corazón palpitante, sus vibraciones y hormigueos en el cuerpo. Hasta que no haya división entre ‘yo’ y ‘miedo’. Hasta que no puedas llamarlo “miedo” en absoluto. Hasta que solo haya vida, cruda e inmediata, y sin nombre, y benevolente.

El miedo es una apertura a lo desconocido, una rotura de certezas. Es forjar un nuevo camino hacia la inmensidad de la noche. Es la emoción de estar despierto.

El miedo te recuerda que vives al borde del misterio. Que bebes de la fuente de la posibilidad. Que tu ser es vasto. Que solo lo falso puede morir.

No alejes tu miedo ni lo etiquetes como ‘negativo’ o ‘no espiritual’. No finjas que no está allí. No se apresure a eliminarlo, transformarlo o incluso curarlo. No es un enemigo, y no es un error. Tiene gran inteligencia y poder curativo. Es antiguo y sabio. Inclínate ante él.

Que el miedo sea miedo, totalmente en sí mismo. Pero no tengas miedo. Deja que el cuerpo tiemble, deja que el corazón tiemble. Y sabe que estás presente. Abriéndose y abriéndote.

Deja que el miedo, tan incomprendido, descanse en tu vasto corazón. Déjalo caminar contigo. Cuando se siente no deseado, manténlo cerca.

De pie en el umbral, das esos primeros pasos hacia el vacío.

Estás temblando pero estás muy vivo.

– Jeff Foster-

LA TURBULENCIA DE LA SANACIÓN.

La curación de un trauma, que estoy definiendo aquí como emoción reprimida crónicamente, a veces puede sentirse como si sufrieras de una turbulencia severa en un vuelo nocturno. Cuando el dolor, el terror, la vergüenza y la ira aplastados deciden romper las defensas del ego y aumentar la conciencia, cuando comienzas a descongelarte y a contactarte con la verdad cruda e inconveniente de lo que hay dentro de ti, puedes sentirte realmente desorientado e incómodo, puedes sentirte inseguro y antinatural, puedes sentir que has perdido el control, puedes sentir que nunca terminará y quedarás atrapado en la oscuridad para siempre. ¡Pero la turbulencia es perfectamente segura, normal y saludable! Y pasará, y tu vuelo LLEGARÁ a su destino, y TÚ sanarás.

En medio de la turbulencia de la emoción, es fácil perderse en el pensamiento y la fantasía, en adelantar la película, dejar el presente e imaginar el futuro. “Esto es demasiado”. “Va a empeorar”. “Voy a morir”. “Algo va terriblemente mal”. “Estoy roto”. “Necesito bajar de este maldito vuelo …”

Pero la turbulencia emocional no es una señal de tu fracaso o rotura, así como la turbulencia real en un vuelo no es una señal de que se ha desviado, o que el piloto ha perdido el control, o el avión está roto, o el destino ahora es imposible. alcanzar.

La emoción siempre es segura, incluso si a veces te sientes inseguro en su intensidad. Se puede confiar absolutamente en el cuerpo. La intensidad no es inherentemente peligrosa. Los aviones están construidos para soportar incluso las turbulencias más extremas. Y entonces aprendes a respirar a través de la incomodidad y te inclinas hacia la crudeza del momento, y así es como incluso el trauma más profundo finalmente se cura. A través del amor. A través de una profunda aceptación. Por la fe A través de penetrar incluso nuestra incomodidad más profunda con una conciencia amorosa. Al salir de nuestras mentes, de nuestros futuros y a nuestros cuerpos actuales …

Confía en la turbulencia, amigo; significa que estás volando

– Jeff Foster-

La Gracia de la Decepción

Si huyes de la decepción, huyes de la vida misma.
La decepción puede apaciguar a la mente y abrir el corazón.
Si lo permites.

No temas.

Cuando nuestras esperanzas, sueños y expectativas se vienen abajo,
puede doler hasta lo más profundo.
¿La invitación?
Poner atención a eso que duele.
Realmente sentir el dolor, en lugar de adormecerlo
o correr en pos de un sueño nuevo.

Rompe la adicción a ‘la experiencia siguiente’. Ahora.
Lleva tu curiosa atención a las vibrantes sensaciones en la barriga,
a la sensación de angustia en el área del corazón,
al nudo en la garganta, a la pesadez en la cabeza.
A lo que está vivo. A lo que reclama atención.

Dirige tu atención a este momento ardiente.
Respira en este sitio desagradable.
No te abandones ahora tratando de alcanzar un futuro nuevo.

No te desampares yendo al mundo del pensamiento.

Deja que la mente parlotee hoy, pero no lo tomes como realidad.
La decepción te está acercando a ti mismo.
A tu aliento. Al peso de tu cuerpo sobre la Tierra.
A los sonidos de la tarde. A la canción del atardecer.

Te has perdido en tu cabeza, amigo.
Vuelve a tu corazón ahora.
Dulcifícate en el momento.
Vuelve a Casa.
Deja que las expectativas se derritan.

En el silencio.
En un nuevo comienzo.

– Jeff Foster –

Tu dolor es un lugar sagrado…

“Yo que hago que se abra la matriz, no haré nacer?” Isaías 66:9

Amigo/a, el dolor que sientes ahora no está por error.
No sientas vergüenza por lo que estás pasando ahora.

El dolor en ti es el lugar
Donde la alquimia anhela suceder.

Tu dolor es un lugar sagrado.

Sal de la mente y ve al cuerpo ahora.
Lleva tu atención a las sensaciones puras
En tu vientre, pecho, garganta, cabeza…

Alimenta la “herida” con presencia,
Respira en la tristeza,
Ofrece oxígeno al enojo,
Infunde al atemorizado, fascinación sin miedo.

Sin tratar de “arreglar” el dolor,
Sin tratar de “deshacerte” de él,
Ni siquiera trates de “transmutarlo”,
Ése no es tu trabajo.

Tu único trabajo es amar lo que está aquí,
Y amar tu propia incapacidad de amar.

Estás dando a luz un precioso niño interno,
ÉL/ella tiene miedo, es salvaje, tiene el corazón un poco roto,
Pero está tan lleno/a de vida y merece el amor.

Una antigua vida muere, una nueva vida comienza,
Deja que el antiguo mundo se desmorone.
Permanece aquí.

– Jeff Foster

ERES UN LÍO Y ESTÁS SANANDO

Mientras sanas
Mientras recuerdas tu verdadera naturaleza
(vasta, poderosa, presente, y libre)
mientras vas quitando capas al ser condicionado,
mientras despiertas del sueño de culpa y abandono de ti mismo
quizás te encuentres llorando, temblando, con ira.

Llora amigo. Siente la rabia.
Llora todas las lágrimas que nunca te permitiste llorar antes.
El cuerpo necesita llorar a veces,
Para liberar energías reprimidas.
Necesitas hacer el duelo por todas las vidas que anhelaste vivir,
Todas las vidas que nunca serían vividas,
Para que puedas regresar a esta vida,
A este cuerpo, a este momento.

Olvida tu imagen. Necesitas rugir por tu vida ahora.

A veces sanar no es algo bonito.
Es muerte. Es renacimiento.
Es dejar ir y dejar venir.
Lloramos. Temblamos. Nos estremecemos. Gritamos.
Nos sentimos “peor que nunca”. Hacemos un desastre.
Tocamos de cerca la desolación y la duda como nunca creímos posible.

Pero empezamos a confiar en el proceso.
Y empezamos a confiar en que esos sentimientos “oscuros” necesitan ser sentidos.
Y quieren que los sintamos.
Y han estando anhelando que los sintamos desde que éramos muy pequeños.

No hay nada malo en ti,
Incluso si la mente dice:
“Existe algo malo en mí”.

(Y tampoco hay nada malo en ti
por tener este pensamiento).

Confía. Y confía en que a veces necesitas dudar.
Y olvidar. Y resistir.
Sí, confía en que a veces sentirás resistencia a sanar.

¡Y puedes celebrar tu resistencia ahora!
Puedes celebrar todo de ti ahora.
Mientras lloras, mientras tiemblas,
Mientras ruges como un león,
Mientras ruegas a Dios por piedad,
Mientras tocas el Suelo de nuevo.
Sí, eres un lío.
Sí, estás sanando a tu propia y original manera.

– Jeff Foster

ENCUÉNTRATE CON OTRO….ENCONTRÁNDOTE A TI MISMO

Algo realmente invaluable que he aprendido a través de la experiencia:

Cuanto más presente estoy conmigo mismo:
Mi propia gimnasia mental, mis sensaciones corporales y sentimientos incómodos,
Mis impulsos, urgencias, deseos y anhelos;
Más presente puedo estar con otra persona, sentarme con él/ella en verdadera amistad, y brindarle libertad para que sea lo que el/ella quieran ser.

Cuanto más amor y comprensión puedo darle a mi propia angustia,
Más puedo amar la angustia y el duelo de un corazón roto en otra persona,
Proporcionarle espacio, permitirle moverse, expresarse, quedarse, o pasar.

Cuanto más me amigo con mi propia dicha, mi felicidad,
Mi propia fuerza, mi poder, mi potencial,
Más puedo celebrar el poder de otro, sin celos, sin compararme, sin sentirme “menos que” o “más que” otro.

Cuanto más puedo bañar mi propio miedo, enojos y dudas con compasión,
Más puedo sentarme con un amigo en medio de experiencias de sus visitantes sagrados
Sin intentar salvarlos o cambiarlos.

Y no hago mi felicidad dependiente de la de ellos.
Y no hago mi autoestima dependiente de otros.
Y no los avergüenzo o los culpo por sus pensamiento o sentimientos.

Y solo estoy con ellos,
De la misma manera en que estoy conmigo mismo:
En la quietud, en la humildad, en el Silencio del Corazón.

Mientras aprendo a dejar de querer arreglarme o pelearme conmigo mismo,
Aprendo también a dejar de querer arreglar o luchar contra la experiencia de otros.
Mientras aprendo a escucharme más profundamente a mi mismo, a permanecer con mi experiencia íntima,
Respirar en mi incomodidad y mi dolor, tomar responsabilidad por mi propio enojo, mi vergüenza, mi sentimiento de culpa, e incluso mi sentimiento de “víctima”, menos proyecto estos aspectos “desconocidos” sobre otros.

VEO con más claridad sin el filtro de la historia.

Y ¡oh si!, la lección más grande de todas:

¡Permanecer cerca de mi mismo en la presencia de otro!
Aún cuando sus corazones estén rotos y en carne viva,
Aún cuando los vea luchar.
Escuchar profundamente, sin tratar de salvarlos o arreglarlos,
O ser el “maestro”, el “terapeuta”, o el “sanador”.
Sin brindarles consejos que no pidieron
Y de este modo desempoderándolos al forzarlos a tomar
“respuestas” regurgitadas por dioses y gurúes de segunda mano.

¡Brindarle espacio a otro mientras me cuido apasionadamente a mi mismo!
Brindarme empatía AQUÍ
Mientras ofrezco empatía ALLÍ,
Y no mezclar las dos cosas.

No abandonarme a mi mismo por otro en codependencia,
Y no abandonar a otro en un acto de narcicismo propio.

Sino a encontrar un lugar muy amoroso en el medio,
Donde se puede escuchar profundamente,
Donde las verdades dolorosas pueden contarse,
Donde la verdadera conexión puede crecer,
Donde puede emerger el trauma en un campo de contención,
Donde la sanación puede ocurrir y el amor puede florecer
Sin “tratar de sanar” o “tratar de amar”.

Conexión a través de una profunda relajación.
Sanación a través del acto de recibir incondicionalmente.
Encontrarme a mi mismo en otros
En un vasto campo de Presencia.

Esta ha sido mi experiencia de vida,
Esta ha sido mi aventura del alma,
Este ha sido mi llamado.

– Jeff Foster

TÚ, UN CIELO INCREÍBLE

Sé como el cielo.
Mantente presente. Sé la presencia misma.
Sé lo que eres. 
Deja que la lluvia, la nieve, la tormenta más feroz,
pasen, momento a momento.
Puedes soportarlo todo.
Fuiste hecho/a para vivir.

Respira en tu dolor.
Oxigena tu tristeza.
Invita a la consciencia a sumergirse en tu rabia.
Confía en que está aquí.
Confía en que pasará.
Confía en que tú permanecerás.
Confía en que siempre lo has hecho.
Confía en que a veces
olvidas cómo confiar.

Confía en tus dudas.
Confía en lo que viene.
Confía en lo que se va.
Inhala.
Exhala.
Inhala.
Exhala.
Descansa en tu naturaleza inmutable.

Sé como el cielo.
Mantente presente. Sé la presencia misma.
Sé lo que eres.
Inmenso/a. Libre.
Y tan jodidamente
valiente.

– Jeff Foster

QUIERO TU IRA. QUIERO TU FUEGO…

“No seas espiritual conmigo, amor mío.
¡Sé honesto/a, mejor!

Enójate conmigo. Dime cómo te sientes en realidad.
Dime lo molesto/a que estás.
Grita. O llora. Muéstrame tu vulnerabilidad.
Expresa lo que hay en tu corazón.
Dí lo incorrecto. Arma todo un lío.
No me importa. Podemos limpiar más tarde.
Sólo quiero conocerte. Ahora.

No esperes hasta tener las palabras perfectas.
No esperes hasta que tu precioso fuego se haya apagado.
O hasta que tus lágrimas se hayan secado.
No tiene nada de malo ser un desastre.
La ira no es ‘poco espiritual’.
Es belleza. Es poder.

Quiero conocerte más allá de la máscara.
Más allá del niño lindo, de la niña buena.
Del estudiante espiritual bien entrenado.
Del experto. Del calmado.
De aquel a quien nunca se le permitió levantar la voz.

¡Quiero sentir tus malditas llamas!
¡Quiero sentir tu verdad!
¡Tu pasión! ¡Lo que necesitas! ¡Lo que deseas!
¡Tus anhelos no correspondidos! ¡Tus esperanzas frustradas!

Que no te preocupe lastimarme.
Solo deja que la vida hable a través de ti. Ahora.
Yo me haré responsable de mi propio dolor.

Por favor. Prefiero recibir tu ira pura AHORA
que años de historias, culpa, resentimiento,
y agresividad pasiva.

Deja ir toda esa mierda espiritual.
Sólo dime cómo eché todo a perder.

Saca todo a la luz.
No te avergonzaré.

Y podemos continuar desde allí.”

– Jeff Foster

CANCIÓN DE AMOR PARA MI MISMO

Tú eres aquel con el que me despierto cada mañana. Aquel con el que respiro,
Aquel cuyos latidos del corazón siento míos. Tú eres aquel con el que camino, con el que hablo y canto; aquel que se queda conmigo a través de cada momento de vigilia en cada día sagrado. Tú eres aquel con el que me enfermo, con el que lloro, aquel cuyo enojo, alegrías y dudas explotan en mí como el fuego. Tú eres aquel con el que moriré, aquel a cuyos brazos regreso. Eres aquel que veo en cada rostro, brillando en cada par de ojos, resplandeciendo a través de los silencios, los rastros de polvo y los espacios en la copas de los árboles. Tú eres mi compañía constante, mi hogar, mi razón, mi alegría, mi vida. No podemos dividirnos, no podemos ser dos, e incluso “Uno” está demasiado lejos para nosotros.

Me canto esta canción a mi mismo, desapareciendo en la canción, y nunca estoy solo.

– Jeff Foster

PÁJAROS DE LA MENTE

Los pensamientos no son la verdad,
Y básicamente ni siquiera son tuyos.
Son sólo voces, sonidos, sugerencias, opiniones de la mente, 
Yendo y viniendo todo el tiempo,
Como una bandada de pájaros cantando;
Cada pájaro cantando una canción distinta,
Una opinión distinta,
Una sugerencia, una perspectiva.

Tú no eres los pájaros,
Tú eres ese gran espacio abierto en el que los pájaros pueden cantar,
La consciencia que sostiene a los pájaros,
El silencio que está por debajo y entre medio.

No trates de silenciar los pájaros (ya que esto los hará cantar más fuerte),
Ni destruirlos (ya que éstos sólo son parte de ti mismo anhelando
ser amados)
Sólo permíteles cantar, y volar.
Para eso es tu poder, y tu libertad.
El pájaro “Soy un Fracaso” puede cantar,
Y el pájaro “Soy una Pérdida de Tiempo” puede cantar también,
Y el pájaro “Soy el más hermoso de los pájaros” también puede cantar,
Y todos sus amigos de en medio también pueden hacerlo.

Y tú eres un gran nido de consciencia,
Un santuario de pájaros,
Nunca definido por el coro de opiniones,
Ni en guerra con ellos,
Eres el Gran Yo Soy,
Indefinible.

– Jeff Foster

¡JUEGA, JUEGA, JUEGA!

“¡Juega, juega, juega! Y sabe que no hay presión para que tengas éxito, en lo absoluto.

Sabe que incluso en tu fracaso, incluso en tu desesperación, incluso cuando tus sueños se convierten en polvo, incluso cuando tus hermosas manifestaciones se derrumban al suelo, incluso cuando estás lleno de dudas, todo está increíblemente bien incluso cuando no está bien, y no hay un plan divino que haya sido roto, y tú eres amado más allá de toda medida, más allá del mismo tiempo.

Simplemente no hay presión para que mantengas una imagen de ti mismo, y nunca la hubo.

Siempre estás ya libre de ese peso.”

– Jeff Foster

CANSANCIO SAGRADO…

¡Tu cansancio tiene su dignidad!
No te apresures a etiquetarlo de patológico o alejarlo,
Ya que éste contiene una gran inteligencia, incluso medicina.

Has hecho un largo camino desde las estrellas, amigo.
Inclínate ante este cansancio ahora,
Deja ya de luchar contra él.

No existe vergüenza en admitir que no puedes seguir,
Incluso los valientes necesitan descansar,
Ya que existe un gran viaje por delante,
Y necesitarás todos tus recursos.

Ven, siéntate junto al fuego de la Presencia,
Permite que el cuerpo se relaje,
Sumérgete aquí en el silencio.
Olvídate del mañana,
Suelta los pensamientos sobre el próximo viaje,
Y húndete en la calidez de esta tarde.
Cada nueva aventura se alimenta principalmente del descanso.

Tu cansancio es noble, amigo,
Y contiene poder sanador… si tan sólo lo escucharas…

– Jeff Foster

GUERREROS DE MIERDA…

Algunas veces, a pesar de tus mejores esfuerzos e intenciones, a pesar de tu increíble ‘progreso espiritual’, simplemente te sientes como una mierda. Entonces… ¡siéntete como una mierda! ¿Cuál es el problema, realmente, cuando te sumerges sin temor alguno en el corazón de esa experiencia única? ¡Siéntete como mierda, pero conscientemente! ¡Sumérgete en ella, conscientemente!

Y descubre que ‘sentirte como mierda’ puede ser el sentimiento más espiritual de todos, una nueva (y sumamente mal interpretada) puerta hacia la gracia, tan sagrada como la alegría más profunda, tan llena de vitalidad como la creación de un universo. Sin auto-compasión, sin drama, sin justificaciones, sin búsqueda; sólo un crudo y roto corazón, una nueva herida re-abierta al amor, sin ningún deseo de escapar. Tú forjas una nueva espiritualidad con tu valor de permanecer en ese sitio de confusión, imbuyendo la tristeza con tu brillante luz.

Tal vez esto salvará al mundo: hermanos y hermanas los suficientemente valientes como para sentir esta mierda con toda consciencia, sin adormecerse a sí mismos o tratar de evitar el dolor. Guerreros de mierda. ¡Vaya guerreros!

Comencemos una revolución.

– Jeff Foster –

NO HAY UN MONSTRUO DENTRO DE TI

Enamórate de la oscuridad.
De la mierda de la vida.
De las sombras, las partes ocultas.
De los pedazos que escondemos por vergüenza.

Enamórate de la inocencia.
De nuestros miedos infantiles a la oscuridad.
De estar expuesto. De mostrarnos,
de ser vistos, salir a la luz.

De las dudas, los dolores secretos,
nuestras extrañas fantasías, sentimientos con los que
simplemente no sabemos que hacer.
De los terrores de la noche.
De la ira que burbujea justo debajo de la superficie.
Del temor de que no seamos dignos de amor.

De los sentimientos y pensamientos que ocultamos
para mantener la imagen de ‘yo’.
Para ser buenos, ser agradables, ser espirituales.
Para ser ‘el que puede mantenerse en una pieza’.

Enamórate de esta humanidad secreta.
Sabe que la oscuridad NO es oscuridad,
solo fragmentos asustados que anhelan salir a la luz,
seres que quieren amor y atención,
y aire, e inclusión en la imagen más grande del Ser.

No busques la luz, amigo.
Simplemente se la luz. Se lo que eres.
La luz de la vida
Y ten el coraje de brillar por completo
en los lugares doloridos, los lugares sensibles.

Ilumina. Irradia.
Haz que sea seguro para los pequeños monstruos
salir de la clandestinidad
Házles saber que son hermosos.
Y dignos.
Y que no son monstruos en absoluto.

– Jeff Foster

UN HONESTO SÍ, UN HONESTO NO

Sólo porque vives en Profunda Aceptación
de Como Son Las Cosas,
no significa que no puedas dar
un fuerte y claro y honesto “No”.

Porque incluso tu no-aceptación
es aceptada
en la Aceptación más grande
que es la misma Vida.

Da un auténtico “Sí”, y un auténtico “No”.
No digas “Sí” sólo para complacer a otros.
No digas “No” sólo para evitar conflicto.

A veces tu “Sí” impacta a la gente.
A veces te juzgan, temen por tu cordura, sienten celos de ti.

A veces tu “No” decepciona a la gente, o desencadena dolor y pesar en ellos, o los hace alejarse de ti.

¡Haz tu camino con coraje, amigo!
Sigue tu instinto, al Sol y a la Luna.

Está dispuesto a aceptar profundamente sentimientos
de culpa, vergüenza, ansiedad y miedo
dentro tuyo.

Está dispuesto a estar solo con tus elecciones.
Está dispuesto a enfrentar la oscuridad.

Si no puedes aceptar tus propios sentimientos,
¿Puedes aceptar tu no-aceptación de ellos?
¿Puedes empezar ahí?

¿Puedes hacer un espacio en tu vasto corazón
para todos los niños perdidos de la consciencia?

¿Puedes abrazar al miedo como a un recién nacido?
¿Respirar tu amor hacia la ansiedad?

¿Saturar tu ira con una refrescante curiosidad?
¿Empapar la tristeza de hoy con luz?

¿Inclinarte ante tu no-aceptación?
¿Hacerla sagrada?

Respira, amigo.
Descansa.
Contacta la Tierra de nuevo.

Y sigue tu “No”
hacia lo sagrado.

– Jeff Foster

DI LA VERDAD…

La verdad siempre saldrá a la luz.
Puedes tratar de suprimirla, de amenazarla, de castigarla, esclavizarla, crucificar a quienes osan decirla;
Puedes escaparte de ella, tratar de adormecerla, silenciarla, asfixiarla, culparla, ridiculizarla, echarle toda clase de mentiras y medias verdades encima,
Pero al final, la verdad siempre saldrá a la luz.
Porque la verdad es VIDA.

Y requiere de mucho coraje decir la verdad,
Tal vez arriesgues perder el modo en que te ganas la vida, tus relaciones, tu reputación, tus posesiones mundanas, tus amigos, tu familia, incluso tu vida.
Tal vez balbucees mientras la dices, empapado en sudor, sintiendo náuseas y la boca seca, casi a punto de querer salir corriendo.

Pero al final no puedes callarla,
Es más poderosa que tú,
Perdura más allá de ti. Sobrevive más allá de ti.
Naciste de ella y regresarás a ella.
Ella habla a través tuyo.
Tu eres la vasija para la verdad.

Y cuando sabes la verdad y la declaras al Universo y a todos los que quieran escuchar, quizás sientas la duda y la culpa, y también la vergüenza, el terror del abandono, viejos pensamientos advirtiendote que te calles la maldita boca.
Pero quizás también te sientas tan vivo,
Tan en tu camino,
Tan alineado con tu llamado,
Tan dispuesto a enfrentar las consecuencias,
Momento a momento, en cada inhalación y exhalación…

No existe mayor poder en la Tierra
Nada más potente y eficaz para el cambio
Que tú, despierto.

– Jeff Foster

UNA CELEBRACIÓN DE MÚLTIPLES PERSONALIDADES

No tienes un único “yo mismo”. No eres un “yo” fijo e invariable, contenido en un único cuerpo. Representas muchos “yo mismo”, numerosos roles durante cada día, muchos de los cuales parecen desconectados, aislados, divididos; muchos de los cuales son mantenidos ocultos, incluso de tí mismo.

El que viaja en hora punta y está harto. El empleado cortés y concienzudo. El padre exhausto que vuelve a su hogar desde el trabajo, recibido por una escena de absoluto caos de niños en la sala de estar. La pareja amorosa y solidaria. El solitario e incomprendido esposo. El niño emocionado en un partido deportivo. El que vive un duelo penoso. El buscador espiritual aferrándose a la esperanza. El cliente de terapia, por fin comprendido, llorando en la silla. El soñador secreto. El salvaje amante. El gurú omnisciente. El aventurero. El monstruo. El payaso. El santo. El poeta. El misionero enojado. El estafador. El tonto. El guardián. El que parece no poder hacer nada funcionar. El que está perdido. El abandonado. El que se siente superior, inferior, acertado, equivocado. El marginado. El alma de la fiesta. El desastre sin vida. El que no tiene pasado. El que imagina cosas indecibles.

Diferentes “seres”, diferentes perspectivas del universo, diferentes lenguajes, diferentes pasados y futuros, se activan en diferentes circunstancias, lugares, relaciones, contextos.
Representas muchos papeles -¿Pero qué papel eres tú? ¿Son todos tú? ¿o ninguno de ellos? ¿Cuáles “yo” proclamas como tuyos? ¿Cuáles rechazas? ¿Cuáles te niegas a reconocer?
¿Eres el mejor actor del mundo?

De hecho, ni siquiera es verdad decir que tienes muchos “yo”. Todos los yo pequeños son potencialidades del gran “Yo” que somos todos, y no somos fragmentos o partes de la Totalidad sino que la Totalidad que permite a las partes bailar en primer lugar. Sin tu Presencia, sin el invariable Teatro de Tí, no podemos ser ningún actor, bueno o malo, feliz o triste.

Si tratamos de aferrarnos a un único “yo”, una única parte, si nos fijamos a una sola potencialidad excluyendo al resto, si nos establecemos en una conclusión fija a la frase “Yo Soy…”, eventualmente nos agotamos, o nos volvemos locos, o sufrimos una lenta muerte por aburrimiento y potencial bloqueado. Nos hartamos de nuestra propia historia, y anhelamos más.

Pero si nos abrimos radical y conscientemente a todas las potencialidades del “Yo Soy…”, y permitimos que el concepto anticuado, limitado y fijo del “yo” se desmorone, la verdadera creatividad es liberada, ya que ahora todas las energías de la vida tienen permitido moverse libremente en nosotros, y esto es el corazón palpitante del despertar. Entonces la frase “puedes ser quien tú quieras ser” adquiere un significado completamente nuevo.

Contienes no una, no dos, sino que múltiples personalidades, y esto no es patología, sino potencial; no es enfermedad, sino que creatividad; no es un síndrome sino una celebración; y muchos han sido encerrados en manicomios debido a la ignorancia del mundo acerca de esta simple verdad del despertar.

Sé todos tus hermosos y locos “yo” hoy día; habítalos todos, dale la bienvenida a todos, sabe que todos están contenidos en Una consciencia que eres tú, el divino Teatro de la Presencia.

– Jeff Foster

ESCUCHA DESDE EL SILENCIO

Estate presente. Sé aquí.
Siente tus pies en el suelo,
tu vientre subir y bajar. 
Sé abierto y receptivo
a toda la vida que hay a tu alrededor.
A los sonidos, a los olores, a los sabores.
A los sentimientos surgiendo inesperadamente.
Un hormigueo en la barriga.
Una contracción en la garganta.
A la pesadez en la cabeza.
Una vieja tristeza que viene a visitarte.
Mantente curioso mientras el momento danza.

Escucha. Escucha con todo el cuerpo.
Escúchate a ti mismo. Escucha a la otra persona.
Escucha el silencio que hay entre cada frase.
Deja que el silencio se prolongue un poco más.
No hay ninguna prisa. No hay ningún momento ‘mejor’ que alcanzar.
El silencio no siempre necesita ser llenado.
Anda un poco más desnudo. Un poco más despacio.
Sabe un poco menos lo que estás a punto de decir.
Estate un poco menos preparado, más abierto al desorden,
un poco más dispuesto a exponer tu vulnerable corazón.
Sorpréndete ante tus propias respuestas.
No te anestesies con las mismas historias de siempre.
Tropieza si es necesario. Está bien. Estás a salvo.
Permite que tus palabras surjan desde el silencio y a él regresen.

Observa si estás hablando sólo para evitar el silencio.
Observa si estás regurgitando una historia que has contado en el pasado.
Observa si es que estás tratando de impresionar, o ganarte el amor de alguien.
O si estás evitando ser visto como realmente eres.

Amigo, en el silencio entramos realmente en comunión.
La auténtica comprensión está más allá de la mente.
El amor es silencioso; no necesita palabras.
Escucha el silencio; es volcánico.

– Jeff Foster

LA MAS PROFUNDA ACEPTACION…

Resumen: Todos nuestros problemas, todo nuestro sufrimiento y nuestros conflictos, tanto personales como globales, se derivan de un problema básico: la ignorancia de quiénes somos realmente. Hemos olvidado que somos inseparables de la vida y, como consecuencia, hemos empezado a temerla, y ese miedo nos ha hecho entrar en guerra con ella de maneras diversas. Hemos empleado nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, nuestras emociones y nuestros cuerpos para combatir lo único real, que el el momento presente. Y al intentar protegernos del dolor, el miedo, la tristeza, el malestar, el fracaso… de todas aquellas partes de la vida que se nos ha condicionado a creer como malas, hemos dejado de estar verdaderamente vivos. La armadura que nos hemos puesto para protegernos de una plena experiencia de la vida se llama “yo individual”, pero en realidad no nos protege de nada, solo nos mantiene cómodamente anestesiados. El despertar espiritual – el darnos cuenta de que no somos quienes creemos ser- es la respuesta a esta problema básico de la humanidad. Pocas veces este trascendente verdad ha sido expuesta con la claridad que Jeff Foster nos la transmite en este libro.

DESCARGA EN→  https://drive.google.com/file/d/1U4PNBe3isyxGGdsDkNs0xAtDy-x6y4eZ/view