Archivos

Todo guerrero de la luz…

Todo guerrero o guerrera de la luz ya tuvo alguna vez miedo de entrar en combate… Todo guerrero de la luz ya traicionó y mintió en el pasado…
Todo guerrero de la luz ya recorrió un camino que no le pertenecía…
Todo guerrero de la luz ya sufrió por cosas sin importancia…
Todo guerrero de la luz ya creyó que no era un guerrero de la luz…
Todo guerrero de la luz ya falló en sus obligaciones espirituales…
Todo guerrero de la luz ya dijo sí cuando quería decir no…
Todo guerrero de la luz ya hirió a alguien a quien amaba…
Por eso es un guerrero de la luz; porque pasó por todo eso y no perdió la esperanza de ser mejor de lo que era…

-Paulo Coelho.-

-TENGO UN MIEDO A MORIR QUE NO ME DEJA TRANQUILO. ¿QUÉ PUEDO HACER?

-Hasta los 50 años padecí, como tú, el miedo a morir. Cuando tenía 5 años, mi padre, ateo fanático, me dijo: “¡Dios no existe! ¡Envejecerás, morirás y te pudrirás! ¡Después no hay nada!” Sin el paraíso post- mortem que me inculcaban en la escuela, perdí toda aspirina religiosa. Aterrado, crecí sintiendo que mi cuerpo era un nido de gusanos… Cuando cumplí 9 años, mi madre, entre sollozos causados por los puñetazos que mi padre le había dado, me dijo: “Borracho, tu padre, me violó. Naciste a pesar de que traté de abortarte. ¡Después de parirte hice que me anudaran las trompas, para nunca más ser inseminada por ese asesino:.!” Desde entonces el miedo a morir empañó mi vida. Pese al psicoanálisis que me hizo en Cuernavaca, Méxixo, el famoso terapeuta Eric From, a causa de la maldición de mi padre y el miedo fetal a ser expulsado del vientre de mi madre, el miedo a morir persistió 50 años.
Mi encuentro con el monje Zen Ejo Takata, con quien medité durante 5 años, mitigó mi angustia. Él me pidió dar una respuesta a esta pregunta: “¿No comienza, no termina, qié es?”
No pude darle una respuesta satisfactoria.. Me gritó: “¡Intelectual, aprende a morir!”. Comprendí por fin la raíz de mi miedo. ¡Morir era natural, mi miedo era mental! “Si dejas tu mente, vacía de palabras, en silencio, tu angustia se esfumará.”
Cada vez que la certeza de que un día tendría que morir me torturaba, comencé a dejar de pensar, no aferrándome a las palbras. Imaginaba a mi mente como un cielo azul, por donde desfilaban como nubes las palabras. Las dejaba venir e irse, sin atarme a ellas. Eso bastaba para calmarme, permitiendo que un sueño benéfico me embargara.
Me dijo Ejo Takata: “En la noche, cuando el deseo de dormir te embarga, por más que tratas de percibir cuándo te duermes, nunca lo logras. No puedes ser consciente de ese momento. Sin darte cuenta te duermes simplemente. Al despertar no sabes cuánto has dormido. ¿Una hora, ocho horas, un día entero? Imposible saberlo. Eso mismo te sucederá en el momento de morir. Sin darte cuenta, en un segundo perderás la conciencia. Si hay algo después de la muerte, tal como te sucede cada día al dormir y luego despertar, tu renacimiento te parecerá instantáneo, aunque hayas reposado en la nada mil años o más. Si no hay nada, no te darás cuenta de nada. Vacuidad sin un YO que la perciba, los muertos no sufren. “Enséñale a tu mente a morir. Suelta las amarras, vive libre. Lo que tú no puedes hacer, deja que se haga. El universo –o Dios, si así quieres llamar al Misterio Sin Nombre- sabe lo que hace. Si todos morimos es porque así es necesario.
Desde entonces, cada noche, cuando me acuesto a dormir, me desprendo de las palabras, dejo de pensar. Sin darme cuenta me sumerjo en un tranquilo sueño.
Amigo mío, en lugar de torturarte por la muerte, aprende a alegrarte por la vida.

-Alejandro Jodorowsky-

¿SOY MI ALMA O SOY MI MÁSCARA?

(Si amas mostrar tu cara, considerando que ella te representa, este escrito mío puede ofenderte. Si sientes la necesidad de mirarte cada día muchas veces en un espejo, con admiración o con disgusto , no leas lo que sigue.)

¿SOY MI ALMA O SOY MI MÁSCARA?

Aquellos que sienten ser su cara, viven identificados a un Ego artificial creado por la familia, la sociedad y la cultura. Los que viven más allá de su cara, son seres que han despertado su conciencia y ACEPTADO QUE SON ANTES QUE NADA UN ALMA.
¿Cuál fue el rostro de Jesucristo? Nadie lo sabe. Los pintores del Islam representan al profeta Mahoma con un velo que oculta a su rostro.
Cuando mi Maestro Ejo Takata me planteó esta adivinanza sagrada: “¿Cuál era tu rostro antes de que nacieras?”, la esquivé respondiendo: “No lo sé, en ese entonces no tenía un espejo”, Ejo me gritó “¡Intelectual, aprende a morir!”
El alma del sabio no se refugia en su cara, la atraviesa. No actúa en nombre de él mismo sino en el del Misterio Supremo, creador del universo. Los que se identifican a su rostro, actúan imponiendo sus modales ordinarios, su codicia, su egoísmo, sus prejuicios.. Cada rostro es semejante a un río, avanza implacable hacia la vejez. Por más que a punta de cremas, adornos, operaciones, quiera permanecer para siempre igual, se va marchitando y deformando. Es una máscara con ojos que solo saben mirar lo que llaman “afuera” sin saber volcarse hacia su abismo íntimo. Esos enmascarados viven sufriendo por no saber que llevan la inmortalidad dentro. Son máscaras que imitan estar satisfechas, que exhiben con orgullo su hueco parecer. Rostros sin Dios Interior, telones de teatro, cáscaras insustanciales, áreas donde la superficie está en todas partes y el centro en ninguna.
Cuando nuestro espíritu se materializa, nuestro cuerpo, se espiritualiza, perdiendo su cara.

-Alejandro Jodorowsky-

EL MESÍAS.

“Enamórate del desastre de tu vida: los sueños destrozados, las promesas rotas, las tristezas y alegrías inesperadas, todos esos mañanas esperados que nunca llegaron, todos esos hermosos planes que nunca se hicieron realidad.

Santifica el desorden de tu vida, este momento de existencia salvaje, incontrolable, no planificado e inesperado. Dignifícalo con tu amorosa atención, tu gratitud.

Porque si amas el desorden lo suficiente, te convertirás en un Mesias. (mess-iah). “.

– Jeff Foster-

La experiencia religiosa más auténtica…

La experiencia religiosa más auténtica sería la de poder fiarte de ti mismo como guía y no necesitar la aprobación de una fuerza externa.
Sería la religión del ser verdadero, en la cual el individuo determina su propia conducta basada en su propia conciencia y en las leyes de su medio ambiente que funcionan para él, en vez de permitir que alguien le dicte su conducta y decida cómo debe comportarse.

-Wayne Dyer-

OPUESTOS…

Hay dos clases de Silencio: uno que asfixia y ahoga, otro que oxigena, equilibra y armoniza…

Hay dos clases de Cansancio: uno tedioso y estéril, otro lleno de sentido, rico y fecundo…

Hay dos clases de Soledad: una que hasta “acompañada” destruye, otra que “sola o acompañada”, edifica, planifica y ¡REVIVE!…

Hay dos clases de Trabajo: uno que esclaviza y mutila, otro que vivifica, ilumina y libera…

Hay dos clases de Risa: una que ofende y agrede, otra que alegra, entusiasma y reanima…

Hay dos clases de Mirada: una que degrada y mutila, otra que enaltece, reconforta y sublima…

Hay dos clases de Relaciones: unas que aniquilan y envilecen, otras que logran el ‘milagro’ de hacer surgir lo mejor de nosotros mismos…

En la vida hay «dos clases» de todo o de casi todo y cada uno de nosotros, desde el fondo de nuestros corazones, sabemos con qué ‘clase’ de realidad decidimos Vivir …

La Vida no se nos da ‘de una vez’ y para siempre… La vida se nos da cada día, cada minuto, ‘cada instante’

Autor: Desconocido

SÉ AMABLE CON EL MIEDO.

Sé amable con el miedo. Es un hijo de lo desconocido. Ha viajado años luz para encontrarte.

No tengas miedo de sentirlo completamente. No te hará daño. Deja que se acerque, deja que te penetre si es necesario.

Siente su vitalidad, su corazón palpitante, sus vibraciones y hormigueos en el cuerpo. Hasta que no haya división entre ‘yo’ y ‘miedo’. Hasta que no puedas llamarlo “miedo” en absoluto. Hasta que solo haya vida, cruda e inmediata, y sin nombre, y benevolente.

El miedo es una apertura a lo desconocido, una rotura de certezas. Es forjar un nuevo camino hacia la inmensidad de la noche. Es la emoción de estar despierto.

El miedo te recuerda que vives al borde del misterio. Que bebes de la fuente de la posibilidad. Que tu ser es vasto. Que solo lo falso puede morir.

No alejes tu miedo ni lo etiquetes como ‘negativo’ o ‘no espiritual’. No finjas que no está allí. No se apresure a eliminarlo, transformarlo o incluso curarlo. No es un enemigo, y no es un error. Tiene gran inteligencia y poder curativo. Es antiguo y sabio. Inclínate ante él.

Que el miedo sea miedo, totalmente en sí mismo. Pero no tengas miedo. Deja que el cuerpo tiemble, deja que el corazón tiemble. Y sabe que estás presente. Abriéndose y abriéndote.

Deja que el miedo, tan incomprendido, descanse en tu vasto corazón. Déjalo caminar contigo. Cuando se siente no deseado, manténlo cerca.

De pie en el umbral, das esos primeros pasos hacia el vacío.

Estás temblando pero estás muy vivo.

– Jeff Foster-

LA TURBULENCIA DE LA SANACIÓN.

La curación de un trauma, que estoy definiendo aquí como emoción reprimida crónicamente, a veces puede sentirse como si sufrieras de una turbulencia severa en un vuelo nocturno. Cuando el dolor, el terror, la vergüenza y la ira aplastados deciden romper las defensas del ego y aumentar la conciencia, cuando comienzas a descongelarte y a contactarte con la verdad cruda e inconveniente de lo que hay dentro de ti, puedes sentirte realmente desorientado e incómodo, puedes sentirte inseguro y antinatural, puedes sentir que has perdido el control, puedes sentir que nunca terminará y quedarás atrapado en la oscuridad para siempre. ¡Pero la turbulencia es perfectamente segura, normal y saludable! Y pasará, y tu vuelo LLEGARÁ a su destino, y TÚ sanarás.

En medio de la turbulencia de la emoción, es fácil perderse en el pensamiento y la fantasía, en adelantar la película, dejar el presente e imaginar el futuro. “Esto es demasiado”. “Va a empeorar”. “Voy a morir”. “Algo va terriblemente mal”. “Estoy roto”. “Necesito bajar de este maldito vuelo …”

Pero la turbulencia emocional no es una señal de tu fracaso o rotura, así como la turbulencia real en un vuelo no es una señal de que se ha desviado, o que el piloto ha perdido el control, o el avión está roto, o el destino ahora es imposible. alcanzar.

La emoción siempre es segura, incluso si a veces te sientes inseguro en su intensidad. Se puede confiar absolutamente en el cuerpo. La intensidad no es inherentemente peligrosa. Los aviones están construidos para soportar incluso las turbulencias más extremas. Y entonces aprendes a respirar a través de la incomodidad y te inclinas hacia la crudeza del momento, y así es como incluso el trauma más profundo finalmente se cura. A través del amor. A través de una profunda aceptación. Por la fe A través de penetrar incluso nuestra incomodidad más profunda con una conciencia amorosa. Al salir de nuestras mentes, de nuestros futuros y a nuestros cuerpos actuales …

Confía en la turbulencia, amigo; significa que estás volando

– Jeff Foster-

EL CAMBIO…

El sufrimiento llega porque no permitimos que suceda el cambio. Nos aferramos, queremos que las cosas sean estáticas. Si amas a una mujer, la quieres también para mañana, de la misma forma en que ella es tuya hoy. Así es como surge el sufrimiento. Nadie puede estar seguro del momento siguiente, ¿Qué decir sobre mañana?

Un hombre consciente sabe que la vida está cambiando constantemente. La vida es cambio. Sólo hay una cosa permanente y es el cambio. A excepción del cambio, todo lo demás cambia. Aceptar esta naturaleza de vida, aceptar esta existencia cambiante con todas sus estaciones y estados de ánimo, este constante fluir que nunca se detiene por un momento, es ser dichoso. Entonces nadie puede perturbar tu felicidad. Es tu anhelo de permanencia lo que crea problemas para ti. Si deseas vivir en una vida sin cambios, estás pidiendo lo imposible.

Un hombre consciente se vuelve lo suficientemente valiente para aceptar el fenómeno del cambio. En esa misma aceptación está la dicha. Entonces nunca estás frustrado.

-Osho.-

La Gracia de la Decepción

Si huyes de la decepción, huyes de la vida misma.
La decepción puede apaciguar a la mente y abrir el corazón.
Si lo permites.

No temas.

Cuando nuestras esperanzas, sueños y expectativas se vienen abajo,
puede doler hasta lo más profundo.
¿La invitación?
Poner atención a eso que duele.
Realmente sentir el dolor, en lugar de adormecerlo
o correr en pos de un sueño nuevo.

Rompe la adicción a ‘la experiencia siguiente’. Ahora.
Lleva tu curiosa atención a las vibrantes sensaciones en la barriga,
a la sensación de angustia en el área del corazón,
al nudo en la garganta, a la pesadez en la cabeza.
A lo que está vivo. A lo que reclama atención.

Dirige tu atención a este momento ardiente.
Respira en este sitio desagradable.
No te abandones ahora tratando de alcanzar un futuro nuevo.

No te desampares yendo al mundo del pensamiento.

Deja que la mente parlotee hoy, pero no lo tomes como realidad.
La decepción te está acercando a ti mismo.
A tu aliento. Al peso de tu cuerpo sobre la Tierra.
A los sonidos de la tarde. A la canción del atardecer.

Te has perdido en tu cabeza, amigo.
Vuelve a tu corazón ahora.
Dulcifícate en el momento.
Vuelve a Casa.
Deja que las expectativas se derritan.

En el silencio.
En un nuevo comienzo.

– Jeff Foster –

EL ARTE DE PEDIR AL UNIVERSO…

No ruegues

¡Agradece!

Cada vez que pides algo, cualquier cosa que ello sea, y sin importar tu tono sosegado o de clamor, dejas entrever de alguna forma la idea: “¡Esto no lo tengo ahora! ¿”me lo otorga, por favor”?

Pero sin que tú lo adviertas y sin que sea tu intención, le marcas al Universo justamente tu carencia, y Él capta ese “no lo tengo” que esconde tu petición, y de forma presurosa más lo pone en evidencia.

En cambio, cuando Agradeces, “CREAS” eso que Agradeces, porque ya das por sentado que aquello “Ya Sucedió”, y el Universo recoge tu instrucción… ¡Te Obedece!

Dalo por hecho y no dejes que tu mente se inmiscuya, diciéndote que es difícil que eso se te otorgue a ti!!!

Hay otras Manos, más inmensas que las tuyas.

Y ellas siempre le responden a quien agradece así.

No te olvides que las cosas nunca son lo que parecen:

Hay un diseño amoroso detrás de la realidad y cada vez que tú, de corazón agradeces, magnetizas eso mismo que agradeces de verdad.

Cuando tú lo ves “Ya Hecho”, cuando lo das por sentado, y agradeces, traspasado por una intensa emoción, el Universo percibe que ha quedado desfasado, y actualiza su programa hacia “La Nueva Versión”.

POR ESO:

No Pidas: “Dame la calma que Anhelo”;
Di más bien: “Gracias, Dios mío por esta Serenidad”.

No Digas: “Dame un trabajo que me aparezca del Cielo”;
Di: “Gracias porque me gano mi pan con facilidad”.

No le implores a la Vida que te acerque una pareja;
Di: “Gracias por este Amor que me llena de Alegría”.

No ruegues que se disuelva alguna culpa muy vieja;
Di “Gracias porque se limpia mi pizarra cada día”.

¡GRACIAS por esta Abundancia que sobre Mí se derrama!

¡GRACIAS por gozar de nuevo la más Perfecta Salud!

¡GRACIAS por abrir mis ojos a un sublime panorama!

¡GRACIAS por llenar mi pecho de Amorosa Gratitud!

¡Siéntelo ya Sucediendo!,
¡Siéntelo con Alma y Vida!
¡Siente ese viento de cambio que te abraza y te estremece! ¡Siente la emoción intensa de la plegaria cumplida, porque todo le llega a quien Agradece.
¡Siente que llega todo a Ti en tu Tiempo del Tiempo!

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS

TU ME AMAS?

– ¿ Pero tú me amas ? – Preguntó Alicia.

– ¡ No, no te amo ! – Respondió el Conejo Blanco.

Alicia arrugó la frente y comenzó a frotarse las manos, como hacía siempre cuando se sentía herida.

– ¿ Lo ves ? – Dijo el Conejo Blanco.
Ahora te estarás preguntando qué has hecho mal, para que no consiga quererte al menos un poco, qué te hace tan imperfecta, fragmentada.

Es por eso que no puedo amarte.
Porque habrá días en los cuales estaré cansado, enojado, con la cabeza en las nubes y te lastimaré.

Cada día pisoteamos los sentimientos por aburrimiento, descuidos e incomprensiones.

Pero si no te amas al menos un poco, si no creas una coraza de pura alegría alrededor de tu corazón, mis débiles dardos se harán letales y te destruirán.
La primera vez que te vi hice un pacto conmigo mismo : “evitaré amarte hasta que no hayas aprendido a amarte a ti misma “.

Por eso Alicia no, no te amo.
No puedo hacerlo.-

ENTRAR EN TU PROPIA EVOLUCIÓN…

Un joven de la tribu llega con el anciano y le dice:
– no participaré más en el grupo
El anciano respondió:
– Pero, ¿por qué?
El joven respondió:
– Veo a mi hermana que habla mal de otra; un grupito que vive hablando y no apoya, personas que durante la danza pareciera que tratan de lucirse en lugar de mirar el árbol y tantas otras cosas malas que veo.
El anciano le responde:
– Muy bien, pero antes de irte, quiero que me hagas un favor: toma un vaso lleno de agua y da tres vueltas por el círculo sin derramar una gota de agua en el suelo. Después de eso, puedes salir del grupo.
Y el joven pensó: ¡Muy fácil!
Y dio las tres vueltas como le pidió el anciano
Cuando terminó dijo:
– Listo.
Y el anciano le preguntó:
– Cuando estabas dando vueltas, ¿viste a algún hermano hablar mal de otro?
La respuesta fue: No.
¿Viste a los danzantes quejarse entre sí?
– No.
¿Viste a alguien que no estuviera apoyando?
– No.
– ¿Sabes por qué? Le preguntó. – Estabas concentrado en el vaso para no tirar el agua.
Lo mismo es en nuestro grupo y en la vida. Cuando nuestro enfoque sean nuestros pasos, nuestro rezo y nuestra evolución, no tendremos tiempo de ver los errores de los demás.
Quién sale de un círculo por causa de otro, nunca entró a danzar, a sanar, a rezar, a orar por la humanidad. Quien se fija en los demás, nunca entró con el fin de honrar a sus ancestros, nunca entró para su propia evolución, de encontrar en la danza su verdadero espíritu, de servir a la comunidad.

Libérense del prejuicio, de la opinión de los demás, de fijarse en los demás
SANEN Y DANCEN.

HOY ELIJO AMARME…

Hoy Elijo amarme… así con todos mis desordenes y en todas mis confusiones.
Hoy amo mis enojos que arman muros y mis risas que los desarman al instante.
Elijo amarme así… en las tristezas que me adornan con crisálidas y en las incertidumbres que me invitan a usar alas cuando el piso se esfuma.
Elijo amarme así… en todas las manifestaciones de lo que soy
porque recordé que aunque las formas cambien permanezco.
-Awka Malen-

LA LLAVE DE LA LIBERTAD…

La llave para la libertad no está en las armas. Está en la educación, la cultura, la investigación…
Aprender fue primero que enseñar. Enseñar correctamente es crear condiciones para producir conocimiento nuevo. El que enseña aprende, y también, quien aprende enseña. Enseñar no existe sin aprender. Nuestro conocimiento es incompleto, inacabado y debemos aprender permanentemente. Al reconocer esto nos volvemos educables. Lo que nos hace educables no es la educación, sino reconocer lo inconcluso de nuestro conocimiento…
La vida es un camino a largo plazo, en la que tu eres maestro y alumno; unas veces te toca enseñar; todos los días te toca aprender…
La libertad se educa con libertad, la solidaridad con la solidaridad y la igualdad con la igualdad.