Archivo | marzo 2020

Deva Premal: Mantra Meditation Music

Twameva mata cha pita twameva
Twameva bandhu cha sakha twameva
Twameva vidya dravinam twameva
Twameva sarvam mama deva deva

Sentido:
1: En verdad eres mi madre y en verdad eres mi padre.
2: Verdaderamente eres mi pariente y verdaderamente eres mi amigo.
3: Tú eres verdaderamente mi conocimiento y tú eres verdaderamente mi riqueza.
4: Realmente eres mi Todo, mi Dios de Dioses.

Cuando decides sanar…

Cuando decides sanar ese nudo de dolor que se viene repitiendo en tu vida, o , aquello que parece estarte prohibido, todo lo que hace que tu vida no sea plena, todos tus ancestros están esperando que liberes ese hilo conductor de dolor de una emoción no sanada que se viene repitiendo generación tras generación. No sanas sólo esa manifestación que te muestra tu síntoma, sanas la vida toda.
Entonces, entiendes, bendices ese síntoma que te permitió abrir las puertas para poder manifestar tu propósito en la Tierra, que es anterior a tu existencia.

NI VENCEDOR NI VENCIDO…

Cuando un lobo va perdiendo la pelea con otro lobo, y entiende que ya no tiene posibilidades de ganar, el lobo perdedor ofrece apaciblemente la yugular al oponente como si dijera: “Perdí, acabemos con esto de una vez “.

Sin embargo, en ese momento tiene lugar lo increíble. El lobo ganador inexplicablemente se paraliza, una fuerza milenaria le impide matar al que desde la humildad reconoce la derrota.

Algún mecanismo primario incrustado en el ADN o más allá de él, se dispara en el lobo ganador y, le recuerda que la especie es más importante que el placer de eliminar al contrincante.

¡QUÉ MARAVILLOSA RELOJERÍA INSTINTIVA!
Nadie llamaría “cobarde” al lobo que se entrega, ni “conmiserativo” al que se paraliza; simplemente el milagro ocurre.

“NI VENCEDOR NI VENCIDO, AMBOS LOBOS SE ALEJAN Y LA RUEDA DE LA VIDA CONTINÚA”.

Todo guerrero de la luz…

Todo guerrero o guerrera de la luz ya tuvo alguna vez miedo de entrar en combate… Todo guerrero de la luz ya traicionó y mintió en el pasado…
Todo guerrero de la luz ya recorrió un camino que no le pertenecía…
Todo guerrero de la luz ya sufrió por cosas sin importancia…
Todo guerrero de la luz ya creyó que no era un guerrero de la luz…
Todo guerrero de la luz ya falló en sus obligaciones espirituales…
Todo guerrero de la luz ya dijo sí cuando quería decir no…
Todo guerrero de la luz ya hirió a alguien a quien amaba…
Por eso es un guerrero de la luz; porque pasó por todo eso y no perdió la esperanza de ser mejor de lo que era…

-Paulo Coelho.-

Los problemas desde otra mirada…

Aunque, a primera vista, pueda parecer ilógico, en verdad los problemas merecen ser amados también, sobre todo porque ellos aman. Y esta simple idea traza una línea divisoria en las filas de los ayudadores profesionales. Por un lado están los que atacan los problemas con mentalidad de cirujano, aliándose con la pequeña voluntad del sufriente que pretende liberarse legítimamente de ellos, y poniéndose en complicidad con la actitud de rechazo que hay en su trasfondo. Por otro lado están los que acarician los problemas, los aman y los respetan, incluso aunque la persona que los sufre no pueda hacerlo. Estos tienen una mentalidad más homeopática e inclusiva, y se preguntan de qué amor no permitido emerge lo problemático y cómo restaurarlo abiertamente. Pretenden que los padecimientos se retiren amablemente cuando es posible y adecuado. Los unos actúan como guerreros feroces enfrentados al gran enemigo, los otros como contemplativos en la gran asamblea del corazón. Los primeros son egológicos, los segundos ecológicos.

-Joan Garriga-
del libro “Vivir en el alma”

CARTA AL LINAJE PATERNO

(Independientemente de quién o cómo haya sido papá, de si está aún vivo o no; si lo ves o no… )

Gracias padre te amo, te aprecio, te acepto tal cuál eres en todas las dimensiones, espacio, tiempo; te agradezco por tu presencia, tu luz y fuerza.
Honro mi linaje masculino y te honro a ti papá, por ser el paciente agricultor de mi alma pues, tras haber sembrado tu semilla, cultivaste con amor y entrega aún sin poderme sentir dentro de ti.
Recibiste tu cosecha con la más delicada ternura y construiste un cordón de corazón a corazón, para unirte conmigo en amor.
Te bendigo porque de ti he aprendido cómo protegerme, proveerme, cuidarme, guiarme. Y, si hubo algunas carencias, sé que fui yo quien te eligió así para, precisamente, aprender de esa experiencia.
Me responsabilizo de todo aquello que yo acepté e integré en mí como verdadero. Reconozco que tú cumpliste tu labor de la mejor manera posible de acuerdo a tus propios recursos y dando cumplimiento al contrato de almas que ambos acordamos. Me perdono y te perdono por cualquier sufrimiento que hayamos cocreado y me agradezco y te agradezco las lecciones que de éste obtuvimos.
Nos libero de toda historia de dolor, de miedo, de enojo, de tristeza, infidelidades, abandono, adicciones, etc.
Sé que me he convertido en quien soy gracias a tu aportación a mi vida. Todo lo que necesite corregir y mejorar es ya labor mía y me sé acompañada por ti en cada paso, pues el cordón que entreteje tu corazón al mío es inquebrantable y siempre palpitante. Me diste vida junto con mi madre!
Es tu mirada la que me ha enseñado a ser mirada y reconocida por los hombres. Es tu amor el que me ha mostrado cómo merezco ser amada. Es tu misericordia la que me ha dado confianza para mostrar mi fuerza. Son tus caricias las que han dejado memoria en mi piel para sólo permitirse ser tocada por el otro en total amor y entrega. Asumo mi proceso y la responsabilidad de sanar con los otros hombres de mi camino todo lo que haya quedado pendiente contigo.
Te miro, y miro a todos los hombres que te anteceden y los honro.

Te miro, y miro tu historia.
La entiendo.
Te miro, y miro los duelos, las heridas.
Las comprendo.
Te miro, y miro las imposibilidades.
Las sano en mi corazón.

Porque cuando te miro, miro lo masculino en mí, y cuando mi mirada es en compasión, esta mitad en mí comienza a sanar, y se hace la luz.

A partir de hoy confío en poder integrarte en mí: masculino sagrado, verdadero, auténtico, también amoroso y presente.

Acto Psicomagico: Redacta de tu puño y letra esta carta, si no te nace no te obligues, vuelvela a leer una y otra vez hasta que estés preparada y te sientas fluir. Una vez escrita busca un árbol o planta significativa y linda para ti…Cubre tu carta con una linda tela o la introduces en una caja para luego enterrarla y cada vez que estés parada frente a ese árbol o planta tu interior recordará y agradecerá a quién le dio tu vida…
Cuida ese árbol, riega ese árbol y que siempre el sol los acompañe.

-TENGO UN MIEDO A MORIR QUE NO ME DEJA TRANQUILO. ¿QUÉ PUEDO HACER?

-Hasta los 50 años padecí, como tú, el miedo a morir. Cuando tenía 5 años, mi padre, ateo fanático, me dijo: “¡Dios no existe! ¡Envejecerás, morirás y te pudrirás! ¡Después no hay nada!” Sin el paraíso post- mortem que me inculcaban en la escuela, perdí toda aspirina religiosa. Aterrado, crecí sintiendo que mi cuerpo era un nido de gusanos… Cuando cumplí 9 años, mi madre, entre sollozos causados por los puñetazos que mi padre le había dado, me dijo: “Borracho, tu padre, me violó. Naciste a pesar de que traté de abortarte. ¡Después de parirte hice que me anudaran las trompas, para nunca más ser inseminada por ese asesino:.!” Desde entonces el miedo a morir empañó mi vida. Pese al psicoanálisis que me hizo en Cuernavaca, Méxixo, el famoso terapeuta Eric From, a causa de la maldición de mi padre y el miedo fetal a ser expulsado del vientre de mi madre, el miedo a morir persistió 50 años.
Mi encuentro con el monje Zen Ejo Takata, con quien medité durante 5 años, mitigó mi angustia. Él me pidió dar una respuesta a esta pregunta: “¿No comienza, no termina, qié es?”
No pude darle una respuesta satisfactoria.. Me gritó: “¡Intelectual, aprende a morir!”. Comprendí por fin la raíz de mi miedo. ¡Morir era natural, mi miedo era mental! “Si dejas tu mente, vacía de palabras, en silencio, tu angustia se esfumará.”
Cada vez que la certeza de que un día tendría que morir me torturaba, comencé a dejar de pensar, no aferrándome a las palbras. Imaginaba a mi mente como un cielo azul, por donde desfilaban como nubes las palabras. Las dejaba venir e irse, sin atarme a ellas. Eso bastaba para calmarme, permitiendo que un sueño benéfico me embargara.
Me dijo Ejo Takata: “En la noche, cuando el deseo de dormir te embarga, por más que tratas de percibir cuándo te duermes, nunca lo logras. No puedes ser consciente de ese momento. Sin darte cuenta te duermes simplemente. Al despertar no sabes cuánto has dormido. ¿Una hora, ocho horas, un día entero? Imposible saberlo. Eso mismo te sucederá en el momento de morir. Sin darte cuenta, en un segundo perderás la conciencia. Si hay algo después de la muerte, tal como te sucede cada día al dormir y luego despertar, tu renacimiento te parecerá instantáneo, aunque hayas reposado en la nada mil años o más. Si no hay nada, no te darás cuenta de nada. Vacuidad sin un YO que la perciba, los muertos no sufren. “Enséñale a tu mente a morir. Suelta las amarras, vive libre. Lo que tú no puedes hacer, deja que se haga. El universo –o Dios, si así quieres llamar al Misterio Sin Nombre- sabe lo que hace. Si todos morimos es porque así es necesario.
Desde entonces, cada noche, cuando me acuesto a dormir, me desprendo de las palabras, dejo de pensar. Sin darme cuenta me sumerjo en un tranquilo sueño.
Amigo mío, en lugar de torturarte por la muerte, aprende a alegrarte por la vida.

-Alejandro Jodorowsky-

LA SERPIENTE …

“Si la Sepiente está acostada, sueñas bajo el cielo estrellado. Si la Serpiente se alza, habrá luz para todo el mundo…”

Antiguamente la Serpiente era un símbolo de sabiduría e iluminación. La razón: su biología. La misma tenía la capacidad de arrastrarse por el inframundo o alzar su cabeza hacia los cielos. Su serpentear se semejaba al de un río, al de las ondas del sonido, a la forma en que la energía se movía por el cuerpo cuando meditábamos. Y a su vez, en su interior tenía la energía de la sanación para la vida y el veneno para la muerte. Cada estación renacía dejando sus pieles atrás, y sus bellos diseños hablaban de la fractalidad del universo.
Era la protectora de los campos, y por lo tanto, de la vida.

Se decía que temer a la serpiente era temer la propia conexión, y por ello, con los milenios, el monoteismo se encargó de demonizar su imagen haciéndonos temerle y alejándonos de nuestra propia iluminación.

Estamos en periodos de resurrección. Sigamos el ejemplo de la Serpiente: despertemos del sueño, convirtiendo la ignorancia en sabiduría, el veneno en antídoto, los patrones en energía, el miedo en amor.

SANAR LA CARENCIA MATERNAL..

Este vínculo es el más importante, porque es el primero que mantenemos en nuestra vida. De ella nos nutrimos, y conforme haya sido esa nutrición, serán las herramientas que tendremos para enfrentar la vida, de ella recibimos la energía de vida, conforme haya Sido esa energía, así nos sentiremos.
Cuando veas a una persona siempre enojada, su enojo en realidad es con su madre, de un modo muy inconsciente. Comúnmente se dice: está enojado con la vida, o está en guerra con la vida, la madre representa la vida, si yo no estoy en paz con mi madre estaré en guerra con mi vida. Por eso la importancia de sanar este vínculo. Muchas de nuestras enfermedades, son del niño que no recibió ese amor que le hizo falta de su madre, quedó desnutrido emocionalmente.
De la madre se desprende la relación que mantenemos con nuestro CUERPO, la relación que mantenemos con el MUNDO, la relación que mantenemos con la COMIDA, la relación que mantenemos en OTRAS RELACIONES.
Recordemos que es la madre la primera que nos alimenta, y conforme haya sido ese alimento, será la nutrición en forma de ENERGIA DE VIDA que tendremos para enfrentar la vida.
La madre está ligada a nuestra ABUNDANCIA, si no nos sentimientos abundantes emocionalmente con nuestra madre, cuando fuimos niños, me sentiré carente en el mundo, en mi vida de adulto.
Maternamos a nuestros hijos conforme nos maternaron a nosotras. Puede pasar también que me vaya al otro extremo, ser diferente con mis hijos en comparación con mi madre, de igual modo, tengo que saber, que aquí se está hablando de energía de vida, si mi mamá fue autoritaria y hoy yo soy permisiva, y no recibí de ella energía de vida, de igual modo me costará muchísimo criar a mí a hijos, ya que CAREZCO de dicha energía.

¿POR QUÉ MI MAMA NO ME DIO ENERGIA?
Porque ella no la recibió de su propia madre, por consiguiente no la tenía en ella misma, para entregármela a mi. “Damos lo que tenemos”.
Generalmente no podemos dar energía de vida a nuestros hijos, que no hayamos recibido de nuestra propia madre.
Si yo no recibí un maternaje apropiado, óptimo, donde todas mis NECESIDADES EMOCIONALES, AFECTIVAS estuvieran cubiertas, me costará maternar a mis hijos, ya que no recibí energía de vida de mi madre, mi madre tampoco tuvo energía de vida para maternarme como debío hacerlo.
El DOLOR, el BLOQUEO, la CARENCIA de dicha energía, se arrastra de generación en generación, y si hoy quiero que fluya para beneficiar a mis hijos y a mi misma, debo liberarla, desde ascestras a descendientes.
El bloqueo está en el pasado, en las infancias de nuestras anscestras. Recordemos que en la infancia damos a nuestros hijos la energía de vida para desarrollarse en su vida de adulto, y si no la damos sabiamente, ENFERMAMOS, BLOQUEAMOS ese influjo.
Cada generación que no recibió sabiamente dicha energía de sus madres, se queda mirando hacia el pasado, esperando esa energía, desprotegiendo a la descendencia, no nutriendo a la descendencia.
Muchas madres, SIGUEN ESPERANDO el amor que no recibieron de su madre, no logrando cortar el cordón sanamente, cuando hacemos esto, estamos desprotegiendo a nuestros hijos. Debemos sanar este aspecto. Mientras yo esperé amor de mi mamá siendo una adulta con hijos, debo saber que no estoy nutriendo a mis hijos, quedándome en un estadio infantil. Creando una CADENA de DESNUTRIDOS EMOCIONALES.

AHORA TRABAJEMOS CON LAS MUJERES DE NUESTRO CLAN:
– Imagina y visualiza, aunque no la conozcas, a tu bisabuela. Imagina que una luz poderosa la sostiene, abajo de tu bisabuela está tu abuela. Tu bisabuela le dice a tu abuela: no puede estar disponible para ti como debí estarlo, no pude maternarte como debí hacerlo, no tuve la energía de vida que necesitaba. “Lo siento”. Ahora estoy presente y puedes tomarme de un modo diferente, puedes tomar mi energía. Tu abuela respira y se llena de esa energía.
– Tu bisabuela le dice: Se que te hice falta, sé que no te cuide como debería haberlo hecho, sé que de un modo inconsciente te hice daño, pero ahora estoy aquí para reparar el daño, ahora estoy presente para ti y puedes tomarme. Tu bisabuela abre los brazos enormes y la toma a tu abuela entre sus brazos. La llena de energía de vida, esa que no supo darle cuando fue niña. El amor en estos momentos fluye entre ellas dos. Ahora en estos momentos está ingresando esa energía. Ahora tu abuela recibió esa energía, ahora puede girar hacia la vida y ver a tu madre.
– Imagina y visualiza ahora a tu madre, ella en estos momentos está por recibir la energía de vida que no recibió siendo niña, la visualizaras pequeñita, justo en el momento que tuvo que recibir el amor de su madre y no lo recibió, simularemos su infancia.
– Su mamá, tu abuela, le dice: Hija, no pude estar disponible para ti como tú lo necesitaste “lo siento” Sé que me necesitaste de un modo diferente, sé que no te dí el amor que hubieras querido, sé que te hice sentir desprotegida, sé que no te tuve paciencia como debí haberte tenido, sé que te hice falta. Se que necesitaste más dulzura de mi.
– Ahora estoy presente como me necesitas tener, puedes tomarme. Tu abuela extiende los brazos y la toma a tu madre de una manera profundamente amorosa.
Así es como liberamos, pasa la energía de vida.
– Tu madre ahora se gira y puede mirarte a ti. Recordemos que ella se quedó detenida esperando el amor que no recibió de su madre, tu abuela, se quedó detenida en una psiquis de niña. En estos momentos ya tiene la energía de vida para darte. Ahora es una mujer madura, ahora es una madre “no una niña carente” es una madre abundante. Ahora que es una mujer madura puede entregártelo a ti.
– Visualiza como baja la energía de vida, de mujeres poderosas, luminosas, amorosas. Tu madre está apoyada por su madre, tu abuela está apoyada en su madre. Ahora te toca el turno a ti.
– Tu madre ya es una mujer, ya salió del estadio de niña al recibir esa energía de su propia madre, ahora puede mirarte a ti, antes no podía mirarte porque seguía esperando esa energía de su madre y estaba en estadio de niña.
– Tu mamá te dice: hija, no pude estar contigo como debería haber estado, no pude ser la mamá que hubieras querido, no pude protegerte como te hizo falta “lo siento” “lo lamento”. Sé que te hice falta en muchos momentos que me necesitaste atenta. “Se que te hice daño, lo lamento” no tenía la energía para maternarte como te lo merecías “Lo siento” Quiero reparar este dolor que te causé por no protegerte. Ahora estoy presente para ti, porque crecí, maduré, puedes tomarme. Tu madre extiende los brazos, te toma, te abraza fuertemente. Ahora puede dejar de mirar a su madre, pidiendo que la siga maternando, para maternarte a ti. Dejó de ser una niña, ahora es una mujer, tu madre, ella te protege a ti. Deja de mirar el pasado, para mirarte a ti, el pasado solo la respalda, pero sus ojos ahora están puestos en ti.
* Siente como ingresa esa energía de vida en ese abrazo, siente como ingresa en tu cuerpo.
* Siente como esa energía de vida te hace crecer, madurar, fortalecerte, brillar. Dejas de ser un niñ@, pidiendo que te maternen, dejas de sentirte carente y desprotegido, para convertirte en un adulto empoderado, fuerte. Siente esa energía de vida en cada célula de tu cuerpo.
Ahora agradeces a tu mamá, a tu abuela, a tu bisabuela está entrega. Las miras, y les dices: gracias a todas!!
Ahora mira al futuro, mira hacia delante, a la vida, tu vida. Estás protegido por todo el linaje, respaldado, te miran con buenos ojos y te alientan a mirar hacia el futuro, hacia la descendencia, su legado.
Entrega toda esta energía a tus hijos en caso de tenerlos, o a tus proyectos que tengas para tu vida.

 

Mantra de Amitabha – ANAEL

Mantra de Amitabha, su nombre significa resplandor infinito y es un Buda arquetípico sumamente importante en el budismo de Extremo Oriente. Él representa el amor y la compasión, y se le describe como siendo el color rico y cálido de la puesta de sol.“Amitābha” es traducible como “Luz Infinita”, de ahí Amitābha es a menudo llamado “el Buda de la Luz Infinita.” 🙏

De dónde vienen los apellidos?


En la antigüedad, no existían los apellidos.
Tomemos la Biblia, por ejemplo…

A los personajes del Antiguo y Nuevo Testamento se les conocía por su nombre: Abraham, Moisés, Pedro, Juan, Mateo, Jesús, María y José. No había tal cosa como Abraham Pérez, Mateo Delgado o José García. (Cuidado: Iscariote no era el apellido del traidor Judas, ni Tadeo el del santo; eran sobrenombres, apodos).

Con el tiempo, las comunidades se poblaban cada vez más y más, y de momento surgían las dudas:

-Llévale este mensaje a Juan.

-¿Cuál Juan?- preguntaba el mensajero.

-Pues Juan, el ‘del valle’- explicaba para distinguirlo del otro Juan, el ‘del monte’.

En este caso, los apellidos ‘del Valle’ y ‘del Monte’, tan comunes hoy día, surgieron como resultado del lugar donde vivían estas personas. Estos se llaman ‘apellidos topónimos’, porque la toponimia estudia la procedencia de los nombres propios de un lugar. En esa misma categoría están los apellidos Arroyo, Canales, Costa, Cuevas, Peña, Prado, Rivera (que hacen referencia a algún accidente geográfico) y Ávila, Burgos, Logroño, Madrid, Toledo (que provienen de una ciudad en España).

Otros apellidos se originan de alguna peculiaridad arquitectónica con la que se relacionaba una persona. Si tu antepasado vivía cerca de varias torres, o a pasos de unas fuentes, o detrás de una iglesia, o al cruzar un puente, o era dueño de varios palacios, pues ahora entiendes el porqué de los apellidos Torres, Fuentes, Iglesia, Puente y Palacios.

Es posible que hayas tenido algún ancestro que tuviese algo que ver con la flora y la fauna. Quizás criaba corderos, cosechaba manzanas o tenía una finca de ganado. De ahí los apellidos Cordero, Manzanero y Toro.

Los oficios o profesiones del pasado también han producido muchos de los apellidos de hoy día. ¿Conoces a algún Labrador, Pastor, Monje, Herrero, Criado o Vaquero? Pues ya sabes a qué se dedicaban sus antepasados durante la Edad Media.

Otra manera de crear apellidos era a base de alguna característica física, o un rasgo de su personalidad o de un estado civil. Si no era casado, entonces era Soltero; si no era gordo, era Delgado; si no tenía cabello, era Calvo; si su pelo no era castaño, era Rubio; si no era blanco, era Moreno; si tenía buen sentido del humor, era Alegre; si era educado, era Cortés.

Quizás la procedencia más curiosa es la de los apellidos que terminan en -ez, como Rodríguez, Martínez, Jiménez, González, entre otros muchos que abundan entre nosotros los hispanos. El origen es muy sencillo: -ez significa ‘hijo de’. Por lo tanto, si tu apellido es González es porque tuviste algún antepasado que era hijo de un Gonzalo. De la misma manera, Rodríguez era hijo de Rodrigo, Martínez de Martín, Jiménez de Jimeno, Sánchez de Sancho, Álvarez de Álvaro, Benítez de Benito, Domínguez de Domingo, Hernández de Hernando, López de Lope, Ramírez de Ramiro, Velázquez de Velasco, y así por el estilo.

Así mismo ocurre en otros idiomas: Johnson es hijo de John en inglés (John-son); MacArthur es hijo de Arthur en escocés; Martini es hijo de Martin en italiano.

Ya ves: es así como, poco a poco, durante la Edad Media, comienzan a surgir los apellidos. La finalidad era, pues, diferenciar una persona de la otra. Con el tiempo, estos apellidos tomaron un carácter hereditario y pasaron de generación en generación con el propósito de identificar no solo personas, sino familias.

¿Cuáles son tus apellidos? Es muy probable que puedas rastrear su origen dentro de una de las varias categorías que te describí. Haz la búsqueda; todo río tiene su manantial..