Archivo | 3 octubre, 2013

Acepta.

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No es tu culpa que esa persona se haya marchado. El que las personas se queden o se marchen es algo que está totalmente fuera de tu control. Eso le compete únicamente a quien te creó, a quien te puso aquí, a quien organiza los encuentros y los desencuentros. Permite que haga su trabajo como ha de ser. Acepta.

 

Vivi Cervera.

Ten paciencia…

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“Ten paciencia con todo aquello 
que no se ha resuelto en tu corazón 
e intenta amar las preguntas por sí mismas, 
como si fueran habitaciones cerradas 
o libros escritos en una lengua extranjera. 
No busques ahora las respuestas 
que no estés preparado para vivir, 
pues la clave es vivirlo todo. 
Vive las preguntas ahora. 
Tal vez las encuentres, gradualmente, sin notarlas, 
y algún día lejano llegues a las respuestas.”

— Rainer María Rilke

❣◠‿◠❣ “Te amo. Gracias por estar en mi vida.” ❣◠‿◠❣

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Recuerda:

¡háblale a tus hijos cuando están dormidos! No les digas que al otro día tienen que hacerse su cama, ordenar su ropa, ayudar con las tareas del hogar y obtener buenas calificaciones. Sólamente diles “Te amo. Gracias por estar en mi vida.” Aun si tu hijo/a ya no vive contigo, ¡háblale cuando sabes que puede estar durmiendo! Obtendrás mejores resultados. Y si les tienes que decir algo cuando están despiertos solo diles “Te amo. Gracias por estar en mi vida”. Eso es todo lo que necesitan escuchar.

Entonces, solo relájate. Alguien que los conoce mejor los está cuidando muy bien. Tú no sabes en realidad qué vinieron tus hijos a vivir y/o experimentar en esta vida. Permite que tus hijos sean tus maestros. Aprecia su existencia y lo que han venido a ofrecerte y todos cosecharán incalculables beneficios.

 

Fuente:  https://www.facebook.com/MabelKatzFanPage

Ho’oponopono y Cómo tener paz en familia. Entrevista a Mabel Katz

No te puedes perder esta entrevista en la cual Mabel te enseña a ver cómo tus hijos pueden ser felices si tú lo eres en primer lugar, si sueltas las ideas preconcebidas y le das permiso a Dios para bendecir tu vida mas allá de tus más anhelados sueños.