Archivo | 17 abril, 2012

SIEMPRE SERÉ…

Montaje basado en el relato “Siempre seré”,..” del libro Desde que quiero existir, de José Ramón Marcos Sánchez.

 

Si algún día me recuerdas piensa en mi como aquel que sigue estando,…que te sigue cuidando a pesar del abandono,…que lucho para vivir tu presente aun rescatado en la memoria,…soy quien te seguirá queriendo aunque me hayas olvidado,…y no sea más que el pasado arrepentido que no quisiste tener,…soy el absurdo habitante de una vida que perdió el sentido al perderte,…cambiaria el todo de ahora por el nada que tuve,…a tu lado,…preferiría tu desprecio que tu indiferencia,…..soy aquel que amo hasta tus defectos,…que de tanto dar me quede sin nada para seguir dando,….y te perdí sin realmente haberte tenido,…ahora que asumo que el lugar que me correspondía es el que nunca ocupe, solo vivo para dejarme sufrir,…mi promesa es un jamás,…mi sueño que me recuerdes,….quisiera morir hace años,…durante el último beso sincero que quizá nunca llego,…que quizá nunca me diste,…si algún dia me recuerdas piensa en mí como aquel que sigue estando,…aunque nunca lo notaras,…aunque para ti no fuera más que aquel que no mereció ni siquiera tu desprecio,…

PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.

José Ramón Marcos Sánchez.

 

Para el Juan Salvador Gaviota que todos somos…

“-La única Ley verdadera es aquella que conduce a la libertad -dijo Juan-. No hay otra.”

“-Cada uno de nosotros es en verdad una idea de la Gran Gaviota, una idea ilimitada de la libertad -diría Juan por las tardes, en la playa -, y el vuelo de alta precisión es un paso hacia la expresión de nuestra verdadera naturaleza. Tenemos que rechazar todo lo que nos limite. Esta es la causa de todas estas prácticas a alta y baja velocidad, de estas acrobacias…”

 

“-Pobre Pedro. No creas lo que tus ojos te dicen. Sólo muestran limitaciones. Mira con tu entendimiento, descubre lo que ya sabes, y hallarás la manera de volar.”
– “Somos libres de ir donde queramos y de ser lo que somos”

– “Tienes que practicar y llegar a ver a la verdadera gaviota, ver el bien que hay en cada una, y ayudarlas a que lo vean en sí mismas”.

 

Más que nada en el mundo, Juan Salvador Gaviota amaba volar.

Podremos alzarnos sobre nuestra ignorancia, podremos descubrirnos como criaturas de perfección…

-Para comenzar -dijo pesadamente-, tenéis que comprender que una gaviota es una idea ilimitada de la libertad, una imagen de la Gran Gaviota, y todo vuestro cuerpo, de extremo a extremo del ala, no es más que vuestro propio pensamiento.