Archivo | 18 marzo, 2012

Si no existe …

“Si no existe una lluvia de gratitud en este campo, seguirá siendo un desierto. Si no existe una lluvia en esa hermosa y profunda experiencia de estar vivo, este campo, seguirá siendo un desierto. Y este es fundamentalmente el conflicto humano más grande al que una persona se enfrentará en su interior ¿Por qué? Debido a que el potencial está ahí, y no lo está desarrollando ”.

Prem Rawat

 

Meditar…

Meditar es ser tú mismo, aquí y ahora.

Al igual que la flor no hace nada por ser una flor -sencillamente lo es-,

del mismo modo no requiere de ningún esfuerzo ser quien eres…¡Qué libertad!

En la meditación, al conectar contigo de un modo natural,

floreces a cada segundo de conciencia, de forma plena y profunda.

Sabiduría…

Unos discípulos insistían al Maestro que les dijera palabras de sabiduría, este les dijo: “La sabiduría no se expresa en palabras, sino que se revela en la acción”.
Pero cuando les vio metidos en actividades hasta las cejas, soltó una carcajada y dijo: “Eso no es acción. Es movimiento”.

A.Jodorowsky

 

LOS 10 PRINCIPIOS DE LA FELICIDAD – (Eckhart Tolle)

l.- NADIE VA A DARME LA FELICIDAD, SÓLO YO PUEDO CONSEGUIRLA.
 
En este primer pensamiento, el ser humano toma la responsabilidad de su vida e inicia una búsqueda y un esfuerzo por encontrar eso que tanto busca.
2.- YO SOY UN SER ÚNICO EN TODA LA TIERRA, NADIE ME COMPRENDE MEJOR QUE YO, Y NADIE SABE LO QUE YO NECESITO MEJOR QUE YO.
En este segundo principio se dan las bases para eliminar cualquier ofensa que las personas reciban de parte de otras; cualquier comentario que deprima a una persona podrá ser nulificado bajo este principio, ya que la persona reconoce que nadie puede opinar acerca de ella, puesto que nadie la conoce mejor que ella misma.
3.- LO QUE RECIBO AHORA ES LO QUE SEMBRÉ AYER, Y LO QUE SIEMBRE AHORA SERÁ LO QUE RECIBA MAÑANA.
Este tercer principio permite al ser humano reconocer que los problemas actuales son resultado de acciones incorrectas del pasado, pero que, por lo mismo, el momento presente es el indicado para ir sembrando un futuro.
 
4.- NI EL PASADO NI EL FUTURO PUEDEN LASTIMARME, SÓLO EL PRESENTE TIENE VALOR EN MI VIDA.
Entendiendo este cuarto principio, la persona le dará todo el valor que tiene su momento presente y le restará importancia a los hechos pasados que le causan remordimientos, y a los hechos futuros que le causan angustia.
5.- SÓLO YO DECIDO LO QUE DEBO HACER EN ESTE MOMENTO.
Es decir, el ser humano entiende que las influencias ajenas son tan sólo eso, influencias, y él es el único que puede decidir qué hacer en ese instante.
6.- SÓLO EN EL AMOR Y EN LA PAZ INTERIOR PUEDO TOMAR LAS DECISIONES CORRECTAS.
Es decir, si hemos de actuar en el tiempo presente, tendremos que hacerlo en paz y con amor, pues de esta manera, las acciones que tomemos estarán inspiradas en nuestra más alta capacidad tanto de servicio como de inteligencia.
 
7.- EN MIS DECISIONES TOMARÉ SIEMPRE EN CUENTA EL BENEFICIO DE LOS DEMÁS.
Es decir, tomaré aquellas decisiones que beneficien a la mayor cantidad de personas; de esta forma, mi vida se estará encaminando hacia la más alta gloria que es la de recibir la compensación por el servicio prestado a los demás.
8.- MI CARA ES EL REFLEJO DE MI ESTADO INTERIOR.
Es decir, cuidemos siempre el aspecto de nuestro rostro, adornémoslo siempre con la sonrisa, y que los ojos se encuentren siempre prestos a mandar una mirada de amor, porque de esta forma estaremos reflejando la serena armonía de quien ha aprendido a caminar en el sendero de la felicidad.
9.- SOY UNA PERSONA AL SERVICIO DE LA HUMANIDAD.
Es decir, todo lo que yo haga, todo lo que yo diga, todo lo que yo piense o sienta, servirá para gloria de la humanidad, o bien, para perdición de ella.
10.- YO TENGO UNA MISIÓN EN LA VIDA, SER FELIZ Y HACER FELIZ A LOS DEMÁS.
Este último principio da sentido a nuestra existencia, y, a la vez, orienta nuestros esfuerzos hacia el beneficio de toda la humanidad.

DECLARACIÓN

“…Soy inmortal.

 

 

Sé que la órbita que escribo no puede medirse con el compás de un carpintero,

y que no desapareceré como el círculo de fuego

que traza un niño en la noche con un carbón encendido.

 

Soy sagrado.

 

Y no torturo mi espíritu ni para defenderme ni para que me comprendan.

Las leyes elementales no piden perdón.

(Y, después de todo, no soy mas orgulloso que los cimientos desde los

cuales se levanta mi casa.)

 

Así como soy existo. ¡Miradme!

Esto es bastante.

Si nadie me ve, no me importa,

y si todos me ven, no me importa tampoco.

 

Un mundo me ve,

el mas grande de todos los mundos: Yo.

Si llego a mi destino ahora mismo,

lo aceptaré con alegría,

 

y si no llego hasta que transcurran diez millones de siglos, esperaré…

esperaré alegremente también.

Mi pie está empotrado y enraizado sobre granito

y me río de lo que tu llamas disolución

por que conozco la amplitud del tiempo…

 

…Dije que el alma no es superior al cuerpo,

y dije que el cuerpo no es superior al alma,

y nada, ni Dios siquiera, es más grande

y quien camina una calle sin amar al prójimo

camina amortajado hacia su propio funeral,

 

y yo o tú podemos comprar la flor y nata

de la Tierra sin un céntimo, sin un céntimo

en el bolsillo…”

 

Walt Whitman

 

EL DEBER Y LA RESPONSABILIDAD

Deber y responsabilidad son sinónimos en el diccionario, pero no en la vida. En la vida no sólo son distintos sino diametralmente opuestos. El deber es para con los demás, mientras que la responsabilidad es para con uno mismo. Cuando dices “tengo que hacer tal cosa”, es una obligación. “Como mi madre está enferma, tengo que estar a su lado” o “tengo que llevarle flores al hospital; tengo que hacerlo, es mi madre”. El deber es para con los demás; tú no tienes ninguna responsabilidad. Cumples con un requisito social porque es tu madre; pero no porque la quieras. Por eso digo que el deber es una sucia palabra de cinco letras. Si quieres a tu madre, irás al hospital y le llevarás flores, estarás a su servicio y no te moverás de su lado, le darás masajes en los pies y sentirás compasión por ella; pero no será un deber: será responsabilidad. Responderás desde el corazón.

Responsabilidad significa capacidad para responder. Tu corazón vibra, te compadeces de ella y la cuidas; pero no porque sea tu madre, eso es irrelevante, tú a quien quieres es a la mujer. Es tu madre –o no, eso es secundario–, pero quieres a la mujer, la quieres como persona. Es un efluvio de tu corazón, por lo que no creerás que le estés haciendo ningún favor ni irás pregonando por ahí que eres un hijo que cumple con su deber. No creerás que hayas hecho algo, puesto que no has hecho nada. ¿Qué has hecho? ¿Acaso por llevar unas flores a tu madre enferma crees que has cumplido con una gran obligación?. Por eso digo que el deber es sucio. La palabra adecuada es sucio: es para con los demás.

La responsabilidad tiene una dimensión completamente distinta: amas, te preocupas y sientes compasión; pero surge de tus sentimientos. El deber parte de la idea de que es tu madre: “por eso”, “por consiguiente”; es un silogismo: es lógico. De algún modo lo haces a la fuerza, te gustaría librarte; pero ¿qué puedes hacer?. Está en juego tu respetabilidad. ¿Qué dirá la gente?. Tu madre está enferma y tú divirtiéndote y bailando en un club, ¿pero no está enferma tu madre?. No, tu ego saldría lastimado. Si pudieses evitar a tu madre sin que tu respetabilidad y tu ego resultasen afectados, te gustaría hacerlo. Irías al hospital y tendrías prisa por salir corriendo; buscarías cualquier excusa, “debo irme; tengo una cita”. Eso no puede ser. Pretendes evitar a esa mujer y no quieres estar con ella: incluso cinco minutos te parecen demasiados. No la quieres.

Soy contrario al deber, pero por lo que se refiere a la responsabilidad… sí, tienes que ser enormemente responsable. Y una vez que renuncias al deber, eres libre para ser responsable”.

Fuente: Osho, El ABC de la Iluminación

EL CREDO DE BUDA

– No creáis en nada simplemente porque lo diga la tradición, ni siquiera aunque muchas generaciones de personas nacidas en muchos lugares hayan creído en ello durante muchos siglos.

– No creáis en nada por el simple hecho de que muchos lo crean o finjan que lo crean.

– No creáis en nada porque así lo hayan creído los sabios de otras épocas.

– No creáis en lo que vuestra propia imaginación os propone cayendo en la trampa de pensar que Dios os lo inspira.

– No creáis en lo que dicen las sagradas escrituras, sólo porque ellas lo digan.

– No creáis a los sacerdotes ni a ningún otro ser humano.

– Creed únicamente en lo que vosotros mismos hayáis experimentado, verificado y aceptado después de someterlo al dictamen del discernimiento y a la voz de la conciencia.

BUDA

¿QUE ES LA SOMBRA?

Todos vivimos y cargamos con una parte oscura en la que escondemos lo que consideramos sobre nosotros y la vida. Atrevernos a contemplar de frente esa sombra y valorar lo positivo que contiene nos permitirá crecer como personas. Así podremos aprender a vivir de una forma más plena, creativa y auténticamente libre

Todo lo que se nos ha enseñado a juzgar como malo, perjudicial o peligroso, lo que nos ha dolido, decepcionado o que no hemos sabido resolver…..todo ello conforma nuestra sombra, un concepto introducido por el psiquiatra Carl Gustav Jung, que ha marcado distintas escuelas de psicología.

La sombra es aquélla parte de nosotros de nuestra realidad que no queremos reconocer ni aceptar. Las decisiones basadas en rechazar algo para no volver a sufrir, las que nos llevan a bloquear experiencias ante el temor de equivocarnos, todo lo que tenga miedo o duda asociado es relegado a una zona no iluminada de nuestra mente y olvidada por nuestra consciencia.

Cada vez que declaramos “ser” algo, tendemos a hacer una valoración positiva o negativa sobre ello y por lo tanto lo que declaramos “no ser” es automáticamente descartado. Alguien que se declare “tenaz o persistente” y que considere esa cualidad como “buena”, tenderá a clasificar su opuesto ser “variable o inconstante” – es decir, lo opuesto- como “malo”; y así esta cualidad pasa a su sombra, a su parte no reconocida Ésta valoración le predispone a favor de una cosa y en contra de otra, y destierra a la sombra las cualidades positivas de “ser variable”.

Por ejemplo, para un adicto ser persistente nunca será mejor que cambiar, variar de costumbre.

Gozar de lo positivo de la sombra

En la sombra vive mucho del dolor y la frustración por experiencias mal gestionadas en el pasado, pero a la vez se encierra un enorme potencial de crecimiento. Nuestra sombra es como un baúl lleno de tesoros del que no podemos adueñarnos hasta que nos atrevamos a rescatarlo del fondo dónde está sumergido. Muchas cualidades positivas están mal asociadas en nuestro interior y por ello han pasado a la sombra, con lo que permanecen inaccesibles y no se utilizan para afrontar los retos que nos plantea la vida.

Mientras siga en la oscuridad, la sombra no tiene otra forma de manifestarse que proyectándose sobre otras personas o situaciones. La persona ve “malo” en los demás lo que no reconoce en si misma. Como decía Jung “lo que no entendemos de nosotros, tampoco lo entendemos en la otra persona”. La persona se ve víctima del exterior, cuando en verdad es víctima de su propio interior.

Por ejemplo: María se declara bastante voluble e inestable, siempre ha vivido con subidas y bajadas de ánimo. Lo ha aceptado como parte de su personalidad aunque le cause problemas en muchos aspectos de su vida. Después de años viviendo así, y tras caer en una pequeña crisis, anhela la estabilidad y el equilibrio. En la sombra está la María equilibrada, que no puede manifestarse en su personalidad mientras la otra María permanezca activada.

María tiene asociado que la gente inestable vive más intensamente porque se deja llevar y disfruta de la vida, aunque el final a ella los acontecimientos de su vida le han demostrado justamente lo contrario. Desearía vivir lo que el equilibrio le puede proporcionar, sin embargo tiene una asociación negativa con respecto a él. Observando a su madre interiorizó que las personas “equilibradas” son ordenadas y metódicas, pero aburridas, rutinarias, faltas de emoción y de vitalidad. En su día decidió no parecerse a ella y ser exactamente lo contrario. Al rechazar el equilibrio, María no integra las cualidades positivas de éste, y es precisamente lo que necesita. Mientras que piense que el equilibrio es “malo” porque lo tiene asociado a “aburrido y rutinario”, no podrá acceder a la paz y la tranquilidad que éste le puede proporcionar.

Cuando María decida ver sus cualidades positivas se sorprenderá percibiendo en personas de su alrededor las virtudes de esta nueva faceta. Podrá fijarse en modelos del exterior que le ayudarán a hacer su trabajo interno, adjudicar al equilibrio sus verdaderos valores, a creer en ellos y por lo tanto crearlos en su interior . Descubrirá que se disfruta de la vida realmente cuando se está en equilibrio.

Desarrollar nuevas cualidades

Somos un todo y cada persona tiene la capacidad de desarrollar todas las cualidades. Somos infinitos en potencia pero quedamos determinados por los términos en que nos definimos

Lo que descartamos a la sombra de nuestra conciencia se convierte en nuestro mayor enemigo, porque no por rechazarlo desaparece, sólo lo trasladamos al cuarto oscuro. No por ello se elimina, sino que se manifiesta constantemente: nuestra negativa a aceptar esas cualidades relegadas se convierten en nuestra principal carencia, un asunto no resuelto que hace que siempre nos encallemos en las mismas situaciones.

Aunque afrontar la sombra resulta difícil, es en ella dónde están los elementos que necesitamos para vivir de una forma más espontánea, plena y creativa. Cada proyección que reconozca. Cada aspecto negativo o positivo que vea en los demás y que pueda reconocer en mi, es un nuevo paso para iluminar la sombra. Si entendemos que los defectos que nos molestan de los demás son también los nuestros y tratamos de enmendarlos estaremos abriendo el baúl de los tesoros. Si reaccionamos contra los demás y persistimos en el error de no reconocernos en ello, seguiremos viviendo en los extremos.

Cuando la persona es capaz de reconocerse en el otro, adquiere un punto de vista superior y puede evolucionar, Es como si el dolor , en enfado, el miedo o la decepción nos estuvieran señalando qué debemos buscar y aprender de nosotros.

Pero la sombra también se manifiesta en lo positivo. La persona que admira una cualidad den alguien está reconociendo en otro aspectos de ella misma que puede desarrollar, que tuvo y perdió por las circunstancias. Son tesoros que están deseando emerger, y , si trabaja para cultivar esas cualidades, verá cumplidos sus sueños.

Un mundo lleno de posibilidades

Toda la potencialidad de la persona puede desarrollarse cuando esa conciencia se une, cuando la luz entra en el baúl y se ilumina la sombra. Así puede percibir un mundo con infinitas tonalidades de grises que conforman una imagen que se ajusta a la realidad. Ya no hay extremos, ya no vemos el mundo en blanco y negro, sólo se percibe lo que es, lo que nos da más recursos para adaptarnos a cada situación.

Cuando nos adueñamos de la sombra y comprendemos que lo externo forma parte de nosotros, también somos más capaces de responsabilizarnos de nuestra vida. Entonces podremos acceder a una forma más creativa, libre y feliz.

Iluminar la sombra

– Integrar el equilibrio

¿Sueles tener patrones de comportamiento radicales? Si eres de los que un día estás bien y otro mal sin saber porqué, si en tus actitudes se alternan extremos que te hacen sentir dudas sobre ti mismo, estás bajo los efectos de la sombra. Piensa en cómo aceptar e integrar el equilibrio en todos los aspectos de tu vida. La virtud, la salud, y el bienestar siempre se sitúan en el punto medio.

– Ponerse en el lugar del otro

En los conflictos, ¿tiendes a creer que tienes toda la razón? Puede que desde tu punto de vista la tengas, pero probablemente no desde el punto de vista del otro, que interpreta el papel opuesto a tu patrón. Ponerse en el lugar del otro es un ejercicio saludable para equilibrar los opuestos. Llegar a un acuerdo, negociar una solución dónde “todos ganen algo”, suele ser la mejor manera de llegar a la paz.

– Aceptar las críticas

¿Rechazas las críticas de los demás? ¡Puede que tengan la clave para tu crecimiento!. Lo que está en la sombra permanece oculto a nuestra visión. Eso hace que los demás vean más fácilmente nuestros errores y también las soluciones, aunque a menudo es una proyección mutua, es decir, el que critica sigue el mismo patrón. Trata de ver la buena intención y qué hay de cierto o útil en sus valoraciones. Establece unas mínimas normas en cuanto a decir o recibir las críticas de la forma más amable posible.

– Busca la seguridad en ti

¿Necesitas protagonismo, que te reconozcan los demás? El hecho de necesitar la atención de los demás revela que hay zonas de tu personalidad que no atiendes, significa que la sombra está activa y se adueña de tu vida. Como no te reconoces a ti mismo, necesitas que lo hagan los demás para autoafirmarte. Cuantas más facetas ocultas encuentres, revises y pongas en práctica, más seguridad en ti mismo y en tus muchas posibilidades podrás desarrollar. Tu propia apreciación será la que realmente te hará feliz.

– Vive cada día como nuevo

¿Sientes que la rutina te invade? Es posible que se deba a que tus ideas preconcebidas generen respuestas automáticas. Éstas te impiden establecer en cada momento una valoración dependiendo de las circunstancias y del momento, y por lo tanto una respuesta creativa y acorde con ellas; la personalidad se limita y el aprendizaje se detiene. Trata de ver cada día como si fuera nuevo, decide poner intención y un sentido positivo y de servicio elevado a todo lo que haces, y sobre todo, considera cada dia como una oportunidad de aprender y crecer.

– Afronta los retos sin miedo

¿Tienes frecuentemente miedo o dudas sin razón aparente? Ambos surgen de aquella parte que no ves de ti. Muchos miedos irracionales que ejercen su influjo sobre ti están basados en asociaciones negativas que grabaste en la niñez, y que ya no corresponden a la realidad actual. Darte cuenta de esas asociaciones y modificarlas, asociando nuevos y positivos conceptos te ayudarán a recuperar la seguridad. Has crecido y contigo tu capacidad de dar respuesta positiva a los retos de la vida.

– Respétate a ti mismo

¿Tienes la sensación de hacer renunciado a lo que realmente eres? A veces los impulsos internos entran en conflicto con los estereotipos y modas de la sociedad y del momento. En tu camino a la madurez, puede que hayas renunciado a aspectos muy valiosos de ti para ser aceptado, que te hayas convencido de que era lo mejor. Si eso te causa frustración y tristeza, trata de ir recuperando actitudes y actividades que te hacían feliz. Ten la valentía de desarrollarlas y compartirlas con los demás. No sólo has de respetar a los demás y al entorno, también has de respetarte a ti mismo. ¡La energía creativa volverá a correr por tus venas!.

Beatriz F. del Castillo

Autora de La clave está en tus sueños

 

No nos han enseñado a amarnos a nosotros mismos…

No nos han enseñado a amarnos a nosotros mismos. En nuestra formación educativa nos enseñan a leer, escribir, sumar y un sinfín interminable de aprendizajes. Pero el sistema educativo no está concebido para alentar el autoconocimiento ni la búsqueda de la verdad y la realización interna del SER. Las religiones, por cierto, tampoco contribuyen a este fin, nos enseñan a amar a DIOS desde infundir temor y culpabilización. Nos han pedido que sigamos las enseñanzas de los grandes maestros, pero no nos han alentado a SER nuestro propio maestro.

Desde toda esta herencia cultural, social, religiosa y educativa, tan extendida y profunda que sería motivo por sí misma de varios enciclopedias (que exceden ampliamente el motivo de este mensaje que les quiero transmitir aquí) se ha creado el mandato subliminal o explícito de que amarse a uno mismo es egoísta. Pero existe una diferencia abismal entre amarse a uno mismo y ser egoísta.

El que se ama a sí mismo desde su verdad acepta todo de sí, incluso puede ver sus temores y abrazarlos. El que se ama a sí mismo no está enamorado de su personalidad, ni de ninguna cualidad física o intelectual. No estamos hablando ni del vanidoso ni del que presume ostentar algún conocimiento, poder o bien material. No me refiero a amar nuestra imagen proyectada hacia el afuera. Y quede claro no tiene nada de malo cultivar nuestro intelecto o físico. Pero si toda nuestra atención está puesta allí, en el afuera proyectado, siempre nos sentiremos incompletos, vacios, carentes y desde luego infelices.-

Amarse a uno mismo no es cultivar ni pulir nuestra personalidad como indican tantos libros de “autoayuda”. Eso solo fortalece el ego. El amor propio es abrazar nuestra humanidad, poder trascender nuestros miedos, todas nuestras máscaras que el ego proyecta (victimización, vergüenza, ira, competitividad, culpas, soberbia, envidia, soltar los jucios y toda rigidez, celos, avaricia, etc,etc,etc) . Trascender no es rechazar aquello que queremos soltar, no es negar. Es amar dentro nuestro aquello que nos separa de nuestra grandeza innata para SER solamente amor en todas nuestras acciones y no miedo. Quien se ama a sí mismo desde su luz está abierto a recibir porque esta enfocado en dar. Y no busca aprobación en sus acciones, porque simplemente está dichoso en SER su verdad profunda, en SER uno MISMO. Sin temor.-

Todo camino comienza por aquí amigos: por el amor propio. Todo lo que les comparto en esta página está enfocado en empujarlos hacia ese lugar de amor interno. No esperen poder ser solidarios, compasivos ni hacer algo por el resto del mundo sin ese enfoque. Sentirán un gran vacío si intentan dar desde su vacío. Tampoco esperen ser amados.-

El Egocéntrico, por el contrario, solo ama una imagen de sí mismo, una imagen proyectada hacia el afuera y distorcionada que no le permite enfrentar sus temores. El egocéntrico está tan identificado con su Ego que actúa sus temores sin ser consciente siquiera de que los tiene. Los tapa, oculta, enmascara, defiende, protege de todas las formas posibles. Egocentrismo es sinónimo de ignorancia , la ignorancia de quien ni siquiera sabe que no sabe la verdad de quién es y todo su potencia interior.-

Desde ese lugar egocéntrico no puede amar, porque no se ha abrazado primero a sí mismo y su humanidad. No ha sanado sus miedos, no se ha adentrado en su profundidad. Podrá tener intenciones de dar y de amar pero siempre será un amor condicional: condicionado a recibir algo a cambio. El egocéntrico siempre estará buscando aprobación y será como un mendigo eterno del amor externo. El apego será su eterna espada, siempre al egocéntrico la necesidad de tener, poseer, algo o alguien para estar conforme lo hara un esclavo, un títere de otros egos por fuerte pueda ser su ego, siempre habrá otro ego lo haga rendirse al proyectarle sus miedos esos mismos miedos que se ocupa en ocultar.-

Así que amigos, no teman amarse a sí mismos, nunca serán egocéntricos por ello. Ya han visto, serán todo lo contrario: serán humildes, sencillos, seguros, fuertes pero vulnerables, reales, auténticos, generosos, responsables de crear todo su mundo, libres de toda cadena.