Archivo | 4 julio, 2011

EL ROBLE Y LA CAÑA DE BAMBÚ.

Había un roble en la orilla de un río. A los pies del roble crecía una caña. Todos los días, el roble reprendía a la caña por doblarse a un lado y a otro según soplara el viento. “Mírame a mí, cañita”, decía el roble. “Observa cómo no me doblego ante nadie, porque soy un roble y soy fuerte”. La caña no decía nada; no valía la pena. Una noche hubo una tormenta terrible y el viento sopló ferozmente, con mucha más fuerza que de costumbre. Al amanecer, el roble estaba partido en dos, pero la cañita seguía en pie, meciéndose bajo la luz del sol.

 

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Decidí….

Después de esperar tanto,
Un día como cualquier otro decidi que era mi momento,
Decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas,
Decidí ver cada problema
Como la oportunidad de encontrar una solución,
…Decidí ver cada desierto
Como la oportunidad de encontrar un oasis,
Decidí ver cada noche
Como un misterio a resolver,
Decidí ver cada día
Como una nueva oportunidad para tratar de ser FELIZ ♥

Anonimo